Residuos Sólidos en la Ciudad de México

Consumismo:

En la tele, en la radio, en la calle, en redes sociales e internet, por todos lados estamos siendo bombardeados una y otra vez por anuncios que nos seducen a comprar productos que prometen un sinfín de beneficios, pues aseguran que nos van a facilitar la vida de cualquier forma. Parece inevitable dejar de comprar todo aquello que nos ofrece comodidades y satisfacción, pero, ¿qué de todo lo que consumimos realmente necesitamos?

Según la Pirámide de Necesidades Humanas de Maslow, las necesidades más básicas que los humanos debemos cubrir para sobrevivir son: alimento, descanso y refugio, ya que atienden a procesos biológicos primarios y son comunes con cualquier otra especie1. Esto quiere decir que los más de 8 millones de personas2 que habitamos el planeta, tenemos necesidad de alimentarnos, vestirnos, saciar nuestra sed, tener un techo donde podamos vivir y descansar, además de otras necesidades sociales como comunicarnos, transportarnos, contar con espacios de recreación y otras más.

La  mercadotecnia, por otro lado, nos ha esbozado un mundo de consumo, de presión de compra para satisfacer las “necesidades” creadas para facilitar nuestra “calidad de vida”, lo que hace que deseemos dichos productos como electrodomésticos, un mejor auto o tener la misma ropa que nuestra actriz o actor favorito utilizó en su última alfombra roja.

Vivir de ese modo, consumiendo y desechando productos en exceso, en un sistema económico de extraer, fabricar, comprar y desechar, conocido como economía lineal, ha provocado que nos enfrentemos a grandes retos globales, destacando los sociales y ambientales. Porque absolutamente todas nuestras necesidades, reales o creadas, las satisfacemos gracias a la naturaleza y a los recursos que extraemos de ella.

Economía Lineal Por ejemplo, para mantener nuestro crecimiento económico, entre 1970 y 2010 hemos pasado de extraer 22 mil millones de toneladas de recursos a 70 mil millones y se espera que esta cifra aumente a 186 mil millones de toneladas para el 2050, según estimaciones del Panel Internacional de Recursos. A su vez, en los últimos 40 años se ha extinguido el 60% de la biodiversidad en la tierra.

Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, esta es la eficiencia de los recursos para el desarrollo sostenible4:

Las últimas proyecciones de las Naciones Unidas, publicadas con motivo del Día Mundial de la Población, sugieren que el número de habitantes del planeta podría llegar a alrededor de 8500 millones en 2030 y 9700 millones en 20505.

Cada persona en el mundo usa en promedio más de 13 toneladas de materiales en un año4, a través de los bienes y servicios que adquirimos. El total de recursos extraídos de la naturaleza al año es de 90 mil millones de toneladas, lo preocupante de esta situación es que el 76% de ellos no son renovables. Aunque el consumo siempre es mayor para los habitantes de países desarrollados, en contraste con los países en desarrollo, como México, entre todos los habitantes del planeta estamos usando al año los recursos que a la Tierra le toma 1,5 años producir. Es decir, cada año la naturaleza no puede recuperar la mitad de lo que le quitamos. 

Al consumir lo innecesario estamos contribuyendo a esta sobre explotación de materiales y al deterioro de ecosistemas por la contaminación que genera producir todo aquello que consumimos y por la actividad humana en general. Consumir por consumir, por vivir cómodamente sin mirar de dónde viene todo aquello que usamos y desechamos, está dañando nuestro ambiente. Por ello es importante comenzar a poner más atención en cómo satisfacemos nuestras necesidades y tratar de reducir al máximo los impactos ambientales que esto pueda tener.

Entre los principales retos a vencer para la Ciudad de México en este siglo, como consecuencia de la economía lineal, se encuentran la gestión y el manejo de los residuos. En México el 79% de su población vive en las ciudades6, por lo que es de esperarse que se requiera una compleja red de recolección y transporte de residuos hasta las distintas plantas de aprovechamiento. Sin embargo, la realidad es que el reto no es la logística, sino  incrementar el aprovechamiento y la reducción en la generación de los residuos.  

 

 

Como resultado del crecimiento économico, medido a través del producto interno bruto (PIB), existe una relación proporcional en la generación de los residuos.


1 ACNUR-Agencia de la ONU para los Refugiados. Las necesidades básicas de la pirámide de Maslow eacnur.org/blog/necesidades-basicas-piramide-maslow-tc_alt45664n_o_pstn_o_pst/ Fecha de consulta: 21 de octubre, 2020.
2 UNFPA. Población mundial. Consultado el 2 de mayo del 2023.
3 WWF. Informe Planeta Vivo - 2018: Apuntando más alto. Gland, Suiza.
4 PNUD - IRP. 2018. Eficiencia de los recursos para el desarrollo sostenible: mensajes clave para el grupo de los 20.
5 ONU. La población mundial llegará a 8000 millones en 2022. Fecha de consulta 1 de agosto del 2023.
6 INEGI. 2020. Población rural y urbana. Fecha de consulta 5 de agosto del 2023.