Descubren dinosaurio pariente del Tiranosaurio Rex

Un grupo internacional de científicos descubrió un nuevo tipo de dinosaurio que, de acuerdo a las características identificadas, es pariente del Tyrannosaurus Rex. Al fósil se le denominó Suskityrannus hazelae, es de tamaño pequeño al medir aproximadamente tres pies de altura en la cadera y 9 pies de largo, además de tener ligeramente más largo el cráneo, detalló el paleontólogo Sterling Nesbitt. El nombre Suskityrannus hazelae proviene de “Suski“, palabra de la tribu Zuni de indios nativos americanos que significa “coyote”; de “tyrannus”, que en latín es “rey”; y “hazelae”, haciendo alusión al científico Hazel Wolfe, quien apoyó en varias expediciones. De acuerdo con el estudio que da a conocer dicha institución en un comunicado, se cree que este animal pesó entre 45 y 90 libras, y posiblemente comía carne. A partir del análisis de su crecimiento, basado en sus huesos, se considera que el dinosaurio tenía al menos 3 años de edad al morir. El fósil se remonta a 92 millones de años del Período Cretácico, época en la que vivieron algunos de los dinosaurios más grandes que se hayan encontrado. El hallazgo de esta investigación que se publicó en la revista “Nature Ecology and Evolution“, también vincula a los tiranosauroides más viejos y pequeños de América del Norte y China con los tiranosaurios más grandes que duraron hasta la extinción. Como parte de los hallazgos, se encontraron dos esqueletos parciales: el primero incluía un cráneo que fue encontrado en 1997 por un equipo científico coordinado por Robert Denton, geólogo de Terracon Consultants; el segundo ejemplar, más completo, fue encontrado en 1998 por Nesbitt. Los restos fósiles se encontraron cerca de otros dinosaurios, junto con restos de peces, tortugas, mamíferos, lagartos y cocodrilos.

Fuente: 24 Horas. 13 de mayo de 2019,
https://www.24-horas.mx/2019/05/08/descubren-dinosaurio-pariente-del-tiranosaurio-rex/

Por qué la Luna acabó en el sitio en el que está

Cerca de 50 años después de que el hombre caminara por primera vez en la Luna, la raza humana está otra vez intentando alunizar en el satélite de la Tierra. Solo este año, una sonda robótica china alunizó en el lado oscuro de la Luna, mientras que India está cerca de poner su vehículo lunar en el satélite, e Israel continúa con su misión que busca tocar su superficie, a pesar del fracaso de su última aventura. La NASA, entretanto, anunció que quiere enviar astronautas al polo sur de la Luna para 2024. Pero mientras que estas misiones tratan de profundizar nuestro conocimiento sobre este cuerpo celeste, todavía estamos tratando de entender una pregunta fundamental sobre ella: ¿cómo acabó en el lugar en que está? El 21 de julio de 1969, la tripulación del Apolo 11 instaló el primer conjunto de espejos para reflejar rayos láser enviados desde la Tierra. Los experimentos posteriores que utilizaron este sistema ayudaron a los científicos a determinar la distancia entre la Tierra y la Luna por los últimos 50 años. Ahora sabemos que la órbita de la Luna está aumentando 3,8 cm por año. Es decir, se está alejando de la Tierra. Esta distancia, y el uso de las rocas lunares para estimar que la Luna se formó hace 4.500 millones de años, son la base para la hipótesis del gran impacto (la teoría de que la Luna se formó con los escombros provocados por una colisión en la historia temprana de la Tierra). Pero si asumimos que el alejamiento de la Luna siempre ha sido de 3,8 cm por año, tenemos que retroceder 13.000 millones de años para llegar a un momento en que la Tierra y la Luna estaban juntas (para que se formase la Luna). Esto fue hace demasiado tiempo, pero el desajuste no es sorprendente, y podría explicarse por los antiguos continentes y mareas del mundo. La distancia a la Luna puede relacionarse con la historia de las configuraciones continentales en nuestro planeta. La pérdida de energía de las mareas (debido a la fricción entre los océanos en movimiento y el lecho marino) ralentiza la velocidad de rotación del planeta, lo que obliga a la Luna a alejarse de la Tierra. Las mareas están controladas en gran parte por la forma y el tamaño de las cuencas oceánicas.

Fuente: BBC. 13 de mayo de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48106987

Chernóbil: cómo es el impenetrable "bosque rojo", uno de los lugares más radiactivos del mundo

El conocido como "bosque rojo" de Chernóbil, uno de los lugares más radiactivos de la Tierra, está a apenas a 500 metros del reactor 4 de la vieja central ucraniana en la que en 1986 tuvo lugar el peor accidente nuclear de la historia. Tras la catástrofe, muchos de los seres vivos que lo habitaban murieron, entre ellos sus árboles. Las agujas de los pinos, un árbol abundante y común en la zona, adquirieron un color rojizo, lo que dio origen al nombre al bosque, y todavía hoy muchos de los árboles mantienen un color anaranjado. También se registraron daños en la fauna y flora en una zona de hasta 120 kilómetros cuadrados alrededor de la central. Muchas de las áreas de ese bosque todavía hoy son absolutamente intransitables para los humanos por sus altísimos niveles de contaminación. Ahora, un grupo de investigadores del Centro Nacional de Robótica Nuclear (NCNR) del Reino Unido ha desarrollado un sistema de mapeo de aviones no tripulados que permite a los científicos investigar lugares peligrosos como este desde una distancia segura. El rastreo de la zona ha permitido evaluar el nivel de contaminación actual y obtener información nueva. Por primera vez se han utilizado naves de ala fija para a elaborar un mapa de radiación. Los aparatos volaron realizando un patrón cuadriculado a una velocidad de 65 kilómetros por hora y a una altura no superior a las copas de los árboles. Cuando los aparatos detectaron un área de interés, se incorporaron a los trabajos los aviones no tripulados. Gracias a su ala rotatoria pudieron flotar sobre la zona de interés y después usar sus sensores para adquirir información 3D de alta resolución. El rastreo hecho el pasado mes de abril obtuvo una imagen clara de la distribución radiactiva que persiste hoy en el bosque, pero de una manera mucho más precisa y detallada que la que se tenía hasta ahora. Además, los drones consiguieron identificar algunos puntos con inesperados niveles de contaminación. Uno de los puntos de interés registrado por los aparatos voladores fue una antigua unidad de separación del suelo, situada unos pocos kilómetros al sur del bosque. Se utilizó en las primeras tareas de limpieza de contaminación tras el desastre. "Intentaban separar la contaminación y así reducir el volumen de los desechos", le dijo a la BBC el profesor Tom Scott, de la Universidad de Bristol y codirector del NCNR. "Lo que queda en esa instalación es básicamente combustible nuclear desperdigado por el piso, que tenía una dosis de radiación muy alta".

Fuente: BBC. 13 de mayo de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48201985

El tigre dientes de cimitarra habitó tierras mexicanas

Hace unos cuatro millones de años vivió en tierras mexicanas el tigre dientes de cimitarra, un felino del grupo de grandes depredadores, pariente lejano del famoso tigre dientes de sable. Esta especie se caracterizaba por tener dientes afilados y planos, más cortos que los de su familiar dientes de sable, pero con una sierra semejante a un cuchillo. Dientes de cimitarra ha sido descrito en África, Asia y Europa; sin embargo, no se había encontrado en América, hasta que lo redescubrió Damián Ruiz Ramoni, un paleontólogo venezolano posdoctorante en el Instituto de Geología (IGl). Junto con sus colegas Ascanio Rincón y Marisol Montellano, el primero venezolano y la segunda del IGl, revisaron un descubrimiento de 1996, lo renombraron y publicaron su hallazgo en marzo pasado en la revista científica Historical Biology.  En 1996, los paleontólogos de la Universidad Nacional Óscar Carranza y Gerardo Álvarez encontraron en Guanajuato los vestigios que ahora dieron nuevos resultados: una mandíbula y dientes aislados de un poderoso felino extinto. “Lo describieron como Machairodu  coloradensis, un animal que típicamente se había encontrado en Estados Unidos, de un género extinto de mamíferos felinos que medía cerca de 1.2 metros a los hombros. Cuando nosotros lo revisamos, encontramos que es más parecido a un grupo de animales que viene de Eurasia y de Rusia. “Por eso le cambiamos el nombre a Amphimachairodus alvarizi. Su género Amphimachairodus ha sido descrito en África, España, Asia, y de repente apareció en Guanajuato, así que es la primera descripción en América”, resaltó Ruiz Ramoni. Los vestigios ingresaron a la colección del Museo de Paleontología de la UNAM desde 1996. “Yo vine a hacer una estancia posdoctoral a México, a estudiar un fenómeno que se llama el Gran Intercambio Biótico de las Américas, el momento en el que América del Norte se conectó con la del Sur y se creó un canal por el que comenzaron a migrar los animales”, explicó. Cuando Ruiz Ramoni y sus colegas analizaron el material, se percataron que pertenece a un género distinto que ya se conocía en el Viejo Mundo, y ahora aparecía en América. “Nos dimos cuenta de que esta especie vivió en México, pero no se conocían ejemplares hasta ahora.” Este felino fue un gran depredador en México. Vivió hace aproximadamente cuatro millones de años, entre el límite del Mioceno y el Plioceno. Hoy, toda esta familia de tigres está extinta.

Fuente: Gaceta, UNAM. 13 de mayo de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/el-tigre-dientes-de-cimitarra-habito-tierras-mexicanas/

Las abejas tienen capacidad de sumar y restar

Como en muchos países, en México la materia a la que le teme la mayor parte de los estudiantes, desde la primaria hasta la licenciatura, son las matemáticas, las que según Friedrich Gauss es la reina de las ciencias. Sin embargo, no sólo los humanos utilizamos las matemáticas, también muchos animales las utilizan en su vida diaria. Uno de estos animales son las abejas, que han sido estudiadas principalmente por su danza, que es una forma de transmitir al panal información sobre una fuente de alimentos. A partir de los trabajos del etólogo austriaco Karl R. von Frisch abundaron los estudios sobre esta forma de comunicación. Son menos conocidos los trabajos sobre la capacidad de las abejas para sumar y restar, y aunque no son muchos, uno reciente señala la capacidad de estos insectos para sumar y restar una unidad. En un artículo publicado en Science Advanced a principios de marzo de este año, investigadores australianos demostraron que las abejas pueden realizar sumas y restas. En su trabajo, “Numerical cognition in honeybees enables addition and subtraction”, los investigadores, dirigidos por Adrian G. Dyer, del Departamento de Fisiología de Monash University, en Australia, trabajaron con algunas abejas para prepararlas para estas operaciones aritméticas.  “Hay una amplia bibliografía sobre la capacidad de aprendizaje de las abejas, pero este estudio es el primero que demuestra que también pueden sumar y restar”, explicó Carlos Cordero, del Instituto de Ecología. “Este trabajo es bastante claro porque es el estudio de la capacidad cognitiva de estos insectos; una forma sencilla de referirse a la cognición es pensar, y los estudios sobre la capacidad de pensar de las abejas tienen una larga tradición, sobre todo a partir de la danza de las abejas, que es todo un sistema de comunicación”. Agregó que estudios previos encontraron que las abejas tienen la capacidad de contar, pero en este artículo se menciona que también pueden aprender conceptos como izquierda/derecha, arriba/abajo, grande/ pequeño e igual/desigual; ahora se ha encontrado que pueden contar y discriminar números cuando se les entrena usando premios y castigos.

Fuente: Gaceta, UNAM. 13 de mayo de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/las-abejas-tienen-capacidad-de-sumar-y-restar/

Encabezó la UNAM estudio internacional sobre el cosmos

Los cúmulos globulares son conglomerados muy brillantes de cien mil a un millón de estrellas ubicados en las galaxias. Nuestra Vía Láctea tiene 160 de ellos. Son además objetos muy viejos: se formaron poco después del Big Bang y poco antes de que la tasa de formación estelar cósmica alcanzara su punto de mayor producción, hace 10 mil millones de años. A ese momento se le conoce como el mediodía cósmico. Los cúmulos globulares, por lo tanto, guardan información sobre esa época temprana, y pueden proporcionar claves de cómo se fueron ensamblando las galaxias. Interesada en estas cápsulas de información estelar, Rosa Amelia González Lópezlira, investigadora del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (IRyA), con sede en Morelia, encabezó una investigación internacional para estudiar las concentraciones estelares de la galaxia espiral Messier 106 (M106). Descubrió que los cúmulos globulares de M106, observados y analizados con dos telescopios internacionales, conforman un disco que gira tan rápidamente como el de gas de la galaxia; esto no había sido visto nunca antes, dijo. “En otros casos, están esparcidos en una especie de esfera sin rotación, pero el disco de cúmulos globulares de M106 evoca los discos donde se están formando las estrellas durante el mediodía cósmico. La hipótesis es que la distribución espacial de los de M106 que observamos hoy en día es la misma que tenían cuando se formaron. “Ese disco de cúmulos, que no ha sido perturbado desde entonces, podría darnos información sobre etapas muy tempranas de la evolución del universo”, remarcó. En este proyecto internacional colaboraron 13 científicos de Australia, Alemania, Brasil, Chile, Francia, Dinamarca y México. Por nuestro país intervinieron González Lópezlira como primera autora; Divaraka Mayya, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, como segundo autor; Laurent Loinard (IRyA-UNAM); y el estudiante doctoral Luis Lomelí (INAOE). Los resultados del hallazgo se publicaron este mes en la revista The Astrophysical Journal.

Fuente: Gaceta, UNAM. 13 de mayo de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/encabezo-la-unam-estudio-internacional-sobre-el-cosmos/

Una misteriosa especie humana conquistó el techo del mundo hace 160.000 años

Científicos chinos y europeos han identificado un fósil como perteneciente a un denisovano, la misteriosa especie humana que pobló Asia hace miles de años y con la que los sapiens tuvimos una corta pero fructífera historia de sexo. Un estudio publicado hoy en Nature describe los restos —la mitad de una mandíbula inferior y dos molares— que fueron encontrados en 1980 por un monje budista en la cueva de Baishiya, en la provincia china de Gansu, que comprende parte de la meseta tibetana. “Esta cavidad natural está considerada un lugar sagrado y los huesos humanos que aparecen aquí se suelen machacar para hacer medicinas tradicionales con supuestos poderes curativos”, explica Jean-Jacques Hublin, paleoantropólogo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y coautor del estudio. No se sabe por qué, "el monje prefirió salvar los restos y regalárselos al sexto buda viviente de Gung-Thang, una autoridad religiosa, quien a su vez los donó a una universidad china”, explica. Ahora, 39 años después y gracias a la colaboración entre investigadores chinos y europeos, se ha demostrado que el hueso no era de un santo, sino de un denisovano adolescente de sexo desconocido que vivió hace al menos 160.000 años. Los denisovanos son una especie humana sin rostro. Fueron descubiertos en 2010 y de ellos apenas se conocían cinco restos fósiles de menos de dos centímetros, todos hallados en la cueva rusa de Denisova, al sur de Siberia, que no permiten conocer el aspecto físico de estos humanos. Sin embargo, el frío de la cueva preservó el ADN, lo que ha permitido ensamblar todo su genoma a partir del diminuto diente de una niña. La genética los identificó como una especie hermana de los neandertales que apareció hace unos 400.000 años. Mientras los neandertales ocuparon Europa, los denisovanos se expandieron por Asia. Después de que los Homo sapiens salieran de África por primera vez, hace unos 100.000 años, se encontraron con los denisovanos y tuvieron sexo e hijos con ellos en varias ocasiones. Fruto de aquellos cruces hay unas gotas de ADN denisovano en los asiáticos, sus descendientes los nativos americanos (un 0,2% del genoma) y los habitantes de Oceanía (hasta el 5%). Por razones desconocidas, los denisovanos se extinguieron hace unos 40.000 años, el mismo destino que siguieron los neandertales en la misma época. El nuevo hallazgo demuestra que los Homo sapiens no fuimos los primeros en ocupar la meseta del Tíbet, el techo del mundo sobre el que se asienta el Himalaya, la cordillera más alta del planeta. El trabajo, coliderado por Fahu Chen, de la Academia de Ciencias China, Dongju Zhang, de la Universidad de Lanzhou, y el equipo de Hublin, ha extraído proteínas de colágeno de uno de los dientes del fósil.

Fuente: El País. 06 de mayo de 2019,
https://elpais.com/elpais/2019/04/30/ciencia/1556649196_615390.html

Así sabemos que el Universo es más grande cada segundo

A cada segundo que pasa, el Universo se hace más grande. El espacio entre las galaxias se "estira" continuamente, alejándolas unas de otras, y lo hace además cada vez más deprisa, en un proceso que los investigadores conocen como "expansión acelerada". Ahora bien, ¿a qué velocidad, exactamente, se está expandiendo el Universo? O dicho de otra forma, cuál es el valor real de la "Constante de Hubble", que es la tasa de expansión del Universo medida en km/s? Conocer la respuesta tiene enormes implicaciones para la Astrofísica y la Cosmología. Existen dos posibles formas de abordar la cuestión. La primera, fijándose en las condiciones iniciales del Universo, justo después del Big Bang, para calcular después la tasa de expansión que correspondería a esas condiciones. La segunda, estudiando cómo, efectivamente, el Universo se está expandiendo en la actualidad. Ambos métodos se han ido refinando con el paso de los años, permitiendo resultados cada vez más precisos. Sin embargo, y para sorpresa de los investigadores, los resultados no coinciden. Muy al contrario, revelan una discrepancia que se hace cada vez mayor a medida que las observaciones astronómicas se vuelven más y más precisas. Se trata de una intrigante diferencia entre lo que los científicos predicen y lo que observan. Ahora, y utilizando el telescopio Espacial Hubble, Adam Riess, premio Nobel y profesor de Física y Astronomía en la Universidad Johns Hopkins, acaba de confirmar que el Universo se está expandiendo cerca de un 9% más rápido de lo esperado. Es, hasta el momento, la mayor discrepancia hallada entre lo que "debería ser" y lo que efectivamente es. En su estudio, recién publicado en The Astrophysical Journal, Riess y su equipo, además, han reducido drásticamente las posibilidades de que esa discrepancia sea una simple casualidad o se deba, sencillamente, a algún defecto en las observaciones. Esa posibilidad, que antes era de 1 entre 3.000, ha pasado a ser, después del trabajo de Riess y su equipo, de apenas 1 entre 100.000. Lo malo, en este caso, es que todos tienen razón. Es decir, que tanto las predicciones basadas en las condiciones del Universo primitivo como las mediciones de la tasa de expansión hechas en la actualidad son, hasta donde sabemos, correctas. Ambos valores, en efecto, han sido probados ya de múltiples maneras. Lo cual, según Riess, nos lleva a pensar que "algo importante" se nos tiene, por fuerza, que haber pasado por alto. "Aquí no se trata solo de dos experimentos que están en desacuerdo -explica Riess- . Más bien, diría que estamos midiendo dos cosas que son fundamentalmente diferentes. Una es lo rápido que se está expandiendo el Universo en la actualidad, tal y como lo vemos. La otra es una predicción basada en la física del Universo primitivo y en las mediciones de lo rápido que debería estar expandiéndose. Si esos valores no concuerdan, existe una gran probabilidad de que nos esté faltando algo en el modelo cosmológico que conecta las dos eras".

Fuente: ABC. 06 de mayo de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-sabemos-universo-mas-grande-cada-segundo-201904290849_noticia.html

Así es la nueva vida que se abre paso en Chernóbil 33 años después de la catástrofe nuclear

El 26 de abril de 1986 el reactor número 4 de la central nuclear de Chernóbil (Ucrania) sufrió una explosión durante unas pruebas técnicas. A consecuencia del accidente se emitió unas 400 veces más radiación que la liberada por la bomba nuclear lanzada sobre Hiroshima (Japón) en 1945. Este es, hasta la fecha, el mayor accidente nuclear de la historia. Las labores de descontaminación se iniciaron de inmediato. Alrededor de la central nuclear se creó una zona de exclusión de la que se evacuaron unas 350.000 personas. Los evacuados nunca regresaron a sus hogares y hoy el área sigue vetada al ser humano. El accidente tuvo un gran impacto sobre la población humana. Aunque no existen cifras claras, las consecuencias físicas (pérdida de vidas humanas) y psicológicas debido a la evacuación fueron graves. El impacto inicial sobre la naturaleza fue también importante. Una de las partes más afectadas fue el pinar ahora conocido como «bosque rojo». Esta zona recibió las mayores dosis de radiación, por lo que los pinos murieron al instante y todas las hojas se volvieron rojas. Pocos animales sobrevivieron a las dosis radioactivas más altas. Por ello, después del accidente se asumió que la zona de exclusión se convertiría en un desierto para la vida. Dado el largo tiempo de descomposición de algunos compuestos radioactivos, se supuso que el área iba a quedar inhabitada durante siglos. Hoy, 33 años después del accidente, en Chernóbil viven osos, bisontes, lobos, linces, caballos de Przewalski, y unas 200 especies de aves, entre otros animales. Entre el 4 y 6 de marzo de 2019 nos reunimos en Portsmouth (Inglaterra) los principales grupos de investigación que trabajamos con la naturaleza de Chernóbil. Una treintena de investigadores de Ucrania, Francia, Bélgica, Noruega, España, Irlanda y Reino Unido presentamos los últimos resultados de nuestros análisis. Estos incluyen estudios sobre grandes mamíferos, aves nidificantes, anfibios, peces, abejas, gusanos, bacterias y la descomposición de las hojas. Los trabajos presentados mostraron que en la actualidad la zona de exclusión alberga una gran biodiversidad. Además, confirmaron la ausencia general de efectos negativos de la radiación sobre las poblaciones de animales y plantas de Chernóbil. Todos los grupos estudiados mantienen poblaciones abundantes y perfectamente funcionales en el área. Un ejemplo claro de la diversidad de fauna en Chernóbil lo da el proyecto TREE (de las siglas inglesas Transferencia, Exposición y Efectos). Como parte de este proyecto se instalaron durante varios años cámaras de fototrampeo por toda la zona de exclusión. Las fotos revelan la presencia de fauna abundante en todos los niveles de radiación. Estas cámaras detectaron la presencia por primera vez de osos pardos y bisontes europeos en la zona ucraniana, así como la expansión de las poblaciones de lobos y caballos de Przewalski.

Fuente: ABC. 06 de mayo de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-nueva-vida-abre-paso-chernobil-33-anos-despues-catastrofe-nuclear-201904261752_noticia.html

Alerta sobre la sexta extinción masiva de especies en la Tierra

La sexta extinción masiva de especies en la Tierra está más cerca de lo que nadie imagina; es más, por la velocidad a la que se pierden poblaciones de plantas y animales, parece inminente en términos geológicos. Ahora desaparecen en pocas décadas las especies que tardarían cientos de miles de años en perderse de manera natural. Se calcula que las tasas de extinción ocasionadas por el ser humano son entre cien y mil veces más altas que las de los tiempos geológicos. En un estudio publicado en Science Advances, Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología, aseguró que, de haberse mantenido las tasas de extinción de los últimos dos millones de años, las 477 especies de vertebrados que desaparecieron en el último siglo se hubieran perdido en 10 mil años. En los últimos 700 millones de años, las cinco extinciones masivas fueron causadas por desastres naturales catastróficos. Por ejemplo, el meteorito que cayó hace 66 millones de años en la península de Yucatán evaporó 95 por ciento de la vida en el planeta. “En cambio, la sexta extinción masiva de especies sería consecuencia del crecimiento desmedido de la población humana, del consumo excesivo de recursos naturales y del uso de combustibles como el petróleo”, advirtió el especialista. La aniquilación de la naturaleza por el ser humano es tan grave que, según estudios científicos, si el modelo de desarrollo actual no cambia radicalmente, habrá un gran colapso de la civilización en el año 2050 debido a éste y otros problemas ambientales como el cambio climático. “De cumplirse esta predicción, a quienes hoy en día tienen entre 10 y 20 años les quedaría poco tiempo. Sería terrible”, subrayó el investigador universitario. Es posible revertir, en un periodo largo, el cambio climático y la contaminación por plásticos. Pero una especie extinguida no puede recuperarse. Éste es el único problema ambiental verdaderamente irreversible. De 1970 a 2015, cerca de 70 por ciento de todos los individuos de especies de animales silvestres se perdió; es decir, en 45 años, casi 70 por ciento de los elefantes, jirafas, rinocerontes, tortugas, peces… desapareció. “El ataque a la naturaleza ha sido brutal y estúpido. Las plantas y los animales silvestres son la base de la vida en la Tierra. Cada vez que una especie se extingue o sus poblaciones disminuyen, la capacidad del planeta para mantener la vida se erosiona.” México es uno de los países con mayor diversidad biológica; pero también, uno de los que enfrenta enormes problemas ambientales que ponen en peligro a miles de especies de plantas y animales silvestres. El cuidado del ambiente debe ser una prioridad nacional. Así, por razones éticas, morales y filosóficas, pero sobre todo por sobrevivencia, es necesario detener ese proceso. La ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente, pero aún estamos a tiempo de actuar.

Fuente: Gaceta, UNAM. 06 de mayo de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/gran-colapso-de-la-civilizacion-para-2050/

Así se prepara la NASA para un posible impacto de un asteroide contra la Tierra

El siguiente escenario es apocalíptico. Que quede claro desde el principio que no es real. Pero solo imaginarlo es aterrador. Un asteroide se acerca velozmente a la Tierra. Mide entre 100 y 300 metros y, de llegar a impactar nuestro planeta, liberaría entre 100.000 y 800.000 kilotones de energía, lo que causaría una gran devastación. Como referencia, la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima tenía "solo" 15 kilotones. La Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN, por sus siglas en inglés), calcula que el asteroide pasará muy cerca de nosotros dentro de ocho años (el 29 de abril de 2027) y tendrá un 10% de posibilidades de embestir la Tierra. Ante esta amenaza, los científicos tienen una misión contrarreloj: evitar una catástrofe sin precedentes en el planeta. Calma. Como avanzamos, este panorama es ficticio. En realidad, es parte de un ejercicio en el que durante esta semana participan astrónomos de distintas partes del mundo, reunidos en la Conferencia de Defensa Planetaria convocada por la Academia Internacional de Astronáutica en Washington D.C, Estados Unidos. Dentro de la conferencia, uno de los puntos centrales es este simulacro diseñado por la NASA, en el que los expertos deben diseñar estrategias de preparación en caso de que algún día un asteroide se acerque peligrosamente a la Tierra de manera real. "Esta es una amenaza que podría ocurrir, aunque es muy poco probable", le dijo a la cadena NPR Paul Chodas, director del Centro de Estudios para Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA (CNEOS, por sus siglas en inglés), quien diseñó el ejercicio. "Nuestro objetivo es seguir todos los pasos que deberíamos llevar a cabo", dice Chodas refiriéndose a cómo se preparan para un posible escenario real. Según Chodas, el objetivo del simulacro es ajustar el sistema de toma de decisiones sobre cuál es la mejor manera de enfrentar este tipo de amenazas. Aunque un plazo de ocho años para tomar una decisión parece bastante, Chodas advierte que, en realidad, es poco. A diferencia de las misiones científicas en la que los investigadores eligen qué asteroide quieren analizar, en asuntos de defensa planetaria la situación es al contrario. "Es el asteroide el que te elige a ti", dice Chodas. El reto de los astrónomos reunidos en Washington es realizar cálculos para determinar con precisión las características del asteroide y, a partir de ahí, proponer qué acciones tomar. Entre las posibles estrategias para salvarnos del asteroide podría estar desviar su trayectoria con una nave o mediante una detonación nuclear. Según el CNEOS el reto es desviar el asteroide sin fracturarlo, pues sus fragmentos podrían caer sobre la Tierra. En caso de que el choque sea inminente, los planes deberían enfocarse en evacuar la zona del impacto.

Fuente: BBC. 06 de mayo de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48128458

El grano de polvo alienígena hallado en la Antártica que puede dar pistas sobre el nacimiento del Sistema Solar

Es un grano de polvo diminuto y fue forjado en una estrella que dejó de existir hace mucho. El grano, del tamaño de un microbio, fue hallado en un meteorito rocoso encontrado en la Antártica y fue lanzado al espacio por una estrella que explotó incluso antes del nacimiento del Sistema Solar. El hallazgo podría desafiar teorías actuales sobre cómo estrellas moribundas se esparcen y siembran en el universo materias primas para la formación de planetas y, en última instancia, las moléculas precursoras de la vida. Rara vez estos granos de polvo logran sobrevivir al caos del nacimiento del Sistema Solar. Los científicos esperan que el diminuto grano ofrezca pistas sobre las condiciones que ayudaron a formar el mundo que nos rodea. "Al ser polvo real de estrellas, estos granos presolares nos dan una idea de los bloques de construcción a partir de los cuales se formó nuestro Sistema Solar", señaló Pierre Haenecour, investigador de la Universidad de Arizona en Estados Unidos y autor principal del estudio publicado en la edición digital de la revista Nature Astronomy.  "Estos granos también nos proporcionan una instantánea directa de las condiciones que existían en la estrella en el momento en que se formaron estos granos". El grano de polvo, llamado LAP 149, fue analizado en las instalaciones de microscopía del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, con instrumentos lo suficientemente sensibles como para identificar átomos individuales. LAP-149 es el único conjunto conocido de grafito y silicato que puede rastrearse hasta un tipo específico de explosión estelar llamada nova. El diminuto mensajero sobrevivió a su viaje a través del espacio interestelar y llegó a la región que se convertiría en nuestro Sistema Solar hace unos 4.500 millones de años. Las novas son sistemas estelares binarios en los que un remanente central de una estrella, llamada enana blanca, está en vías de desaparecer del universo, mientras que su compañero es una estrella de baja masa. La enana blanca comienza a apropiarse de material de su compañero. Una vez que acumula suficiente material estelar nuevo, la enana blanca estalla en forma suficientemente violenta como para forjar nuevos elementos químicos y lanzarlos al espacio. Poco después del Big Bang, cuando el universo consistía solamente en hidrógeno, helio y trazas de litio, las explosiones estelares han contribuido al enriquecimiento químico del cosmos, que culminó en la variedad de elementos que conocemos en la actualidad. Los científicos constataron que el grano estaba altamente enriquecido con un extraño isótopo de carbono llamado 13C. Y el análisis a nivel atómico reveló aún más secretos inesperados: a diferencia de los granos de polvo similares que se cree que se forjaron en estrellas moribundas, LAP-149 es el primer grano conocido que consiste en grafito que contiene silicato rico en oxígeno. "Nuestro hallazgo nos brinda un vistazo a un proceso que nunca podríamos presenciar en la Tierra", agrega Haenecour.

Fuente: BBC. 06 de mayo de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48105777