Así fueron las primeras horas de la extinción de los dinosaurios

La península de Yucatán (México) esconde en su extremo noroeste, enterrado bajo cientos de metros de sedimentos, el costurón dejado por uno de los acontecimientos más sobrecogedores y trascendentales en la historia de la Tierra. Es el gigantesco cráter de Chicxulub, de 200 kilómetros de ancho, donde hace unos 65 millones de años impactó un meteorito de 10 km con una fuerza equivalente a la de diez mil millones de bombas atómicas como la de Hiroshima. El violentísimo choque incendió los bosques, desencadenó un tsunami brutal y expulsó tanto azufre a la atmósfera que bloqueó la luz del Sol, lo que finalmente condujo a la desaparición de los 75% de la vida existente, incluidos los dinosaurios. Ese ha sido el escenario planteado tradicionalmente por los científicos para explicar una de las cinco grandes extinciones masivas registradas en la Tierra. Y esa es la hipótesis que respalda un nuevo estudio en el que ha participado el Centro de Astrobiología, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), tras analizar las rocas extraídas de la zona central del cráter mexicano. El material de la «zona cero», recuperado por el Programa Internacional de Descubrimiento Oceánico (IODP) en 2016 desde una plataforma de perforación en alta mar, ha permitido a los investigadores describir con un detalle sin precedentes cómo fueron las primeras 24 horas después del impacto. Los resultados aparecen publicados en el último número de la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)».  «Con este estudio sabemos mejor lo que sucedió durante e inmediatamente después del impacto. Podemos ver cuánta roca se derritió y vaporizó, cómo la presencia del agua de mar afectó los cráteres y podemos hacer cálculos sobre la cantidad de azufre que fue expulsado de las rocas», apunta a ABC Jens Ormö, investigador del Centro de Astrobiología y coautor del estudio.

Descubren dos enormes burbujas de energía encima y debajo del centro de la Vía Láctea

Un equipo internacional de astrónomos acaba de hacer público el descubrimiento de dos gigantescas «burbujas» de electrones de alta energía justo encima y debajo del centro de nuestra galaxia. Ambas, muy similares, miden cerca de 700 años luz, y siguen creciendo. Los investigadores, que aún no saben cuál es el origen de estas dos estructuras, creen que podrían ser consecuencia de un violentísimo evento ocurrido hace apenas unos pocos millones de años en el centro de nuestra galaxia. El espectacular hallazgo se ha publicado esta semana en la revista Nature. Según el estudio, un posible desencadenante pudo ser un fuerte estallido de Sagitario A* el agujero negro que ocupa el centro de la Vía Láctea. Una violenta emisión de materia y energía causada por un aumento súbito de la cantidad de materia de la que el «monstruo», que tiene 4 millones de veces la masa del Sol, se alimenta. Sería el equivalente cósmico de un fuerte eructo después de una comida demasiado copiosa. Otra posibilidad es que las dos burbujas de energía procedan de un aumento repentino de nacimientos de estrellas alrededor del centro galáctico, lo que habría resultado en un incremento de explosiones de supernovas. En total, el evento liberó una cantidad de energía similar a la que el Sol emitirá durante toda su existencia (unos 10.000 millones de años). Los científicos, además, creen que las burbujas recién descubiertas podrían estar relacionadas con otras, mucho más grandes y energéticas aún, vistas por primera vez en 2010 y conocidas como «Burbujas de Fermi» en honor del instrumento utilizado, el Telescopio espacial Fermi de Rayos Gamma.

Fuente: ABC. 16 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-descubren-enormes-burbujas-energia-encima-y-debajo-centro-lactea-201909122031_noticia.html

Proteínas de hace 1,7 millones de años hablan tanto como el ADN

El ADN antiguo ofrece una información valiosísima acerca de la evolución de la vida en la Tierra, incluidos nuestros propios pasos como especie. Sin embargo, es frágil y su obtención está limitada en el tiempo. El genoma más antiguo secuenciado hasta ahora es el de un caballo que vivió hace 700.000 años en Canadá, recuperado de un hueso congelado en el permafrost cerca del Ártico. Y entre la familia humana, el de un Homo heidelbergensis, un pariente que habitaba la Sima de los Huesos de Atapuerca hace 400.000 años. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista «Nature» ha fulminado el récord de lectura de datos genéticos al secuenciar proteínas en el diente de un rinoceronte que vivió hace 1,7 millones de años en Dmanisi, Georgia. Nada menos que un millón de años antes que el caballo canadiense. Los resultados, dicen los investigadores, abren las puertas a una «revolución» en el estudio de la evolución desde tiempos remotos que podría también cambiar lo que sabemos sobre nuestros propios orígenes. El equipo internacional, formado por 48 investigadores entre los que se encuentran dos profesores de investigación ICREA del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) en Tarragona, utilizó una tecnología innovadora llamada espectrometría de masas para analizar el diente de un Stephanorhinus etruscus, un rinoceronte extinto que vivió en Eurasia durante el Pleistoceno. El fósil fue descubierto en el yacimiento de Dmanisi, Georgia. Los resultados permitieron conocer nuevos datos sobre el linaje de este rinoceronte de dos cuernos y de dos metros y medio de longitud, adaptado a espacios abiertos, grácil y de hábitos corredores. Por ejemplo, que corresponde a un grupo hermano del rinoceronte lanudo y que «tiene al de Sumatra, en peligro de extinción, como pariente vivo más próximo», explica Jordi Agustí, del IPHES.

Fuente: ABC. 16 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-proteinas-hace-17-millones-anos-hablan-tanto-como-201909112056_noticia.html

Agua en el planeta K2-18b: el “alucinante” hallazgo de una supertierra que podría alojar vida extraterrestre

El agua es una de las señales que los científicos buscan a la hora de saber si un planeta podría albergar vida o ser habitable. Ahora, por primera vez, un equipo de astrónomos descubrió agua en la atmósfera de un planeta que orbita alrededor de una estrella distante. Se llama K2-18b, es un exoplaneta (está fuera de nuestro sistema solar) y este hallazgo lo convierte en un candidato destacado en la búsqueda de vida extraterrestre. "Esta es la primera vez que detectamos agua en un planeta ubicado en una zona habitable donde la temperatura es potencialmente compatible con la presencia de vida", dice Giovanna Tinetti, profesora del University College London (UCL), autora principal de la investigación. La zona habitable es la región alrededor de una estrella donde las temperaturas son lo suficientemente favorables para que el agua exista en forma líquida en la superficie de un planeta.  Este logro es "alucinante", dijo Tinetti. ¿Qué sabemos de este planeta? K2-18b está a 111 años luz, unos 1.000 billones de kilómetros desde la Tierra. Eso es demasiado lejos para enviar una sonda, así que la única opción es esperar a que se lance la nueva generación de telescopios espaciales en la próxima década y buscar gases en la atmósfera del planeta que solo puedan ser producidos por organismos vivos.

Fuente: BBC. 16 de septiembre de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-49669444

Descubren el segundo objeto interestelar visitante del sistema solar de la historia

El objeto C/2019 Q4 (Borisov) se aproximará a la Tierra el 10 de diciembre a una distancia de alrededor de 1,8 unidades astronómicas. El astrónomo aficionado Guennadi Borísov, residente en Crimea (Rusia), ha avistado el objeto C/2019 Q4 (Borisov), el primer cometa proveniente del exterior del sistema solar, informó este miércoles el Centro de Planetas Menores (MPC, por sus siglas en inglés), de la Unión Astronómica Internacional. Según explicó el propio descubridor, que trabaja en el Instituto Astronómico Sternberg, de la Universidad Estatal de Moscú, el objeto fue detectado en las primeras horas del 30 de agosto, en Crimea. "Tal como lo veo, su forma es ovalada", escribió en un foro especializado el 1 de septiembre el ciudadano ruso. El aficionado añadió una animación y varias fotografías del objeto, en las que se ve una cola de polvo o gas. Aunque la verdadera trayectoria del cometa podrá ser reconstruida solo después de prolongadas observaciones, los investigadores opinan que no es cerrada alrededor del Sol. "Fuimos algo cautelosos en cuanto a si era hiperbólico o no. En el transcurso de los últimos días, se hizo cada vez más evidente que tiene una trayectoria hiperbólica", aseveró a Forbes Matthew Payne, del MPC. El C/2019 Q4 (Borisov) es el segundo objeto interestelar descubierto en la historia, después del asteroide conocido como 'Oumuamua y avistado en el 2017. Según una simulación de la trayectoria del cometa, creada a partir de observaciones posteriores, pasará entre las órbitas de Júpiter y Marte. Se espera que el cometa interestelar se aproxime a nuestro planeta el 10 de diciembre a una distancia de alrededor de 1,8 unidades astronómicas. Estará dentro del sistema solar durante unos seis meses.

Fuente: Actualidad RT. 16 de septiembre de 2019,
https://actualidad.rt.com/actualidad/326844-descubrir-segundo-objeto-interestelar?fbclid=IwAR1gqacX4-Yvk5unLzrn2hUD7fQx_-nWYDDyCDmaPLRhkl6kQOuQYVG_8tU

Corriente de Humboldt: el fenómeno por el que el mar de Chile y Perú es hasta 10 ºC más frío que otras zonas del Pacífico y cómo afecta al resto del mundo

Alexander von Humboldt, de cuyo nacimiento se cumplen 250 años, fue un naturalista con vocación científica, pero ante todo, un explorador incansable. En 1802, durante su expedición por América, se embarcó en una aventura que lo llevó desde las costas de lo que hoy es Perú hasta México.  En el trayecto hacia Ecuador, Humboldt observó con atención el agua sobre la cual navegaba, a casi 1.000 km de la costa. Desde hace siglos los navegantes y pescadores nativos ya habían notado que el agua en esa zona era más fría, pero nadie la había medido de manera sistemática. Humboldt, obsesionado con medirlo todo, registró la temperatura y la velocidad de esa corriente. Los datos que recopiló sirvieron para notar que el agua en esa región del Pacífico es más fría que en otras partes de ese océano.  Su hallazgo fue un gran avance para la ciencia, tanto, que hoy a ese fenómeno se le conoce como la corriente Humboldt. Mientras en otras áreas del Pacífico el agua puede estar a unos 24 ºC, en la corriente Humboldt pueda rondar los 14 ºC. ¿En qué consiste esta corriente que juega un papel clave en el equilibrio de la naturaleza y hoy se ve amenazada por el cambio climático? La corriente Humboldt, también llamada corriente de Perú, viaja de sur a norte, desde el tercio superior de Chile hasta los límites entre Perú y Ecuador. El movimiento de la Tierra empuja las aguas profundas, y por lo tanto frías, hacia el norte y hacia la superficie. Esto no solo enfría el agua de la superficie si no que impacta los ecosistemas costeros a su paso. En Chile, por ejemplo, el desierto de Atacama se debe en gran parte al frío y la sequedad que genera la corriente en el ambiente. También hace que en Perú, regiones que podrían tener climas con características del tropical húmedo, sean más bien secos y áridos.

Fuente: BBC. 16 de septiembre de 2019,
www.bbc.com/mundo/noticias-49682744

Descubren nueva especie marina en la isla de Cozumel

Los autores de esta investigación, publicada en Molecular Phylogenetics and Evolution, son Guadalupe Bribiesca-Contreras, Tania Pineda-Enríquez, Francisco Márquez- Borrás, Francisco Alonso Solís-Marín, Heroen Verbruggen, Andrew F. Hugall y Timothy O’Hara. Ophionereis commutabilis es el nombre de una especie cavernícola de ofiuroideo recién descubierta en la cueva El Aerolito de Cozumel, Quintana Roo. Los ofiuroideos son un grupo de animales marinos con características distintivas en su piel. Su mismo nombre en griego los define, pues es un equinodermo: ekhino: púa, y derma: piel. A este mismo grupo pertenecen las estrellas, los erizos, los lirios y los pepinos de mar. Es la primera vez que se registra la existencia de esta nueva especie y Francisco Solís Marín, investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, es uno de los autores de este descubrimiento, considerado un producto de la evolución, pues de las más de dos mil especies de ofiuroideas que estaban documentadas desde 2010, únicamente dos viven en cuevas (una en Estados Unidos y la otra en Japón). Ahora, en 2019, se acaba de sumar una tercera, y es mexicana. Paradójicamente, dicha especie está en peligro de extinción. La amenaza proviene de las actividades humanas (antropogénicas), específicamente de un complejo hotelero. Esta ofiuroidea pertenece al grupo taxonómico de los equinodermos; en otras palabras, los ofiuros son grupos hermanos de las estrellas de mar, pero no son del mismo género. Tienen rasgos similares, mas morfológicamente son diferentes. “Tienen el cuerpo pequeño y aplanado, el cual está formado por un disco redondo y cinco brazos delgados y largos que llegan a medir entre 18 y 20 centímetros. Tales extremidades lucen como serpientes, razón por la cual reciben su nombre, debido al gran parecido. En griego ophis significa serpiente, y oura cola“, indicó. A diferencia de las estrellas de mar, los ofiuroideos no poseen ojos. Solís Marín explicó que “Aproximadamente hace seis años se confirmó que las estrellas de mar poseían omatidios: ojos compuestos capaces de distinguir siluetas y ver dentro del agua”.

Alerta por el declive de poblaciones de insectos

Hay gran preocupación por la declinación de las poblaciones de insectos causada por el cambio climático y sus implicaciones en los ecosistemas, indica un estudio binacional sobre los efectos del calentamiento global en la reducción de la abundancia de especies y la consecuente reestructuración de la cadena trófica en bosques tropicales de Puerto Rico. Bradford C. Lister, de la Rensselaer Polytechnic University, en Estados Unidos, y Andrés García, del Instituto de Biología de la UNAM, alertan sobre ese declive de insectos en su artículo “Climate-driven declines in arthropod abundance restructure a rainforest food web”, cuya contribución fue reconocida el pasado 20 de junio por la Prince Albert II of Monaco Foundation en una ceremonia en Madrid, España (el escrito se puede consultar en www.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1722477115). Los mecanismos de resiliencia de la Tierra están tan afectados por la crisis ambiental actual que al planeta le está faltando tiempo para recuperarse de lo que ya se conoce como la sexta extinción masiva. Para García, esta crisis ambiental se caracteriza por la pérdida acelerada de especies, la modificación irreversible de los ecosistemas naturales, el cambio climático (calentamiento global), la afectación de la capa de ozono y la emergencia de enfermedades en el ámbito global. Diversos factores antropogénicos la originan: el crecimiento poblacional, la deforestación y la fragmentación del hábitat, la sobreexplotación de recursos, la introducción de especies exóticas y la quema de combustibles fósiles, entre otros. “Esa crisis ambiental causa, a una velocidad alarmante, no registrada ni en tiempos geológicos, la pérdida de la biodiversidad, la extinción de especies, la disminución de sus poblaciones y el acotamiento de sus áreas de distribución”, señaló el biólogo. Es tan fuerte el impacto humano en esta época, llamada por algunos Antropoceno, que la tasa de extinción actual es mucho más alta que la tasa de extinción natural. Por eso, un millón de especies están en riesgo de desaparecer.

Fuente: Gaceta, UNAM. 09 de septiembre de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/alerta-por-el-declive-de-poblaciones-de-insectos/

¿Por qué los perezosos se mueven tan despacio?

Los perezosos, como su nombre indica, tienen poca necesidad de apresurarse. La mayor parte del tiempo vive en lo alto de las ramas de bosques que se extienden a través de Centroamérica y Sudámerica, y solo bajan al suelo para defecar. Sin duda, llevan una vida en cámara lenta. Pero ¿sabías que la razón por la que los perezosos se mueven tan despacio se debe a algunos peculiares trucos en su evolución? Los perezosos modernos (el perezoso de tres dedos y el de dos dedos) son versiones mucho más pequeñas de los que vivían en el mundo prehistórico. Aquellos perezosos gigantes, que pesarían hasta varias toneladas, vivieron durante la última glaciación hasta hace unos 11.000 años y se alimentaban de hojas de los árboles, apoyándose sobre sus patas traseras para alcanzar el follaje. "Lo que cambió fue su necesidad de subir a los árboles, al tener una dieta basada casi exclusivamente en hojas", dice Camila Mazzoni, del Instituto Leibniz para el Zoológico y la Investigación de la Vida Silvestre de Berlín, Alemania. "La dieta a base de hojas es muy pobre en nutrientes y la ingesta de calorías es muy baja. Debido a esto, deben tener una tasa metabólica muy lenta para hacer frente a esta ingesta baja en calorías", explica. Parte de esto se explica por el lugar donde viven las seis especies de perezosos: en los bosques tropicales. Son ambientes cálidos y húmedos donde las ventajas normales de un sistema endotérmico (el que permite a los mamíferos regular internamente la temperatura de su cuerpo) no son realmente necesarias: el ambiente ya está tibio, por lo que los perezosos no tienen que gastar gran cantidad de energía para mantenerse calientes.

Fuente: BBC. 09 de septiembre de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/vert-fut-49515842

Descubren un misterioso mineral encerrado en un meteorito de otro mundo

Encontrado en 1951 en una remota cuneta, el meteorito Wedderburn (llamado así por la cercanía con la ciudad del mismo nombre) ha intrigado a los científicos durante décadas. Se trata de una roca de colores negros y rojos, que pesa 210 gramos (algo más que un limón) que en algún momento cayó del cielo y de la que poco más se sabía. Hasta la fecha. Un nuevo estudio, publicado en la revista «American Mineralogist» y dirigido por Chi Ma, experto en minerales de la Universidad Tecnológica de California (Caltech), ha analizado a fondo el meteorito y ha encontrado una sorpresa en su interior: un tipo de mineral de carburo de hierro desconocido en la Tierra y al que han bautizado como edscottita. La investigación ha revelado además que junto con este mineral hay mezclados rastros de oro y hierro junto con otros minerales más raros como kamacita, schreibersita, taenita y troilita. El descubrimiento de edscottita, llamado así en honor al experto en meteoritos y cosmoquímico Edward Scott, de la Universidad de Hawai, es significativo porque nunca antes se había confirmado que esta formulación atómica distintiva de mineral de carburo de hierro ocurriese de forma natural -esta combinación ya se había recreado previamente en un laboratorio-. Se trata pues del requisito previo para que los minerales sean reconocidos oficialmente por la Asociación Internacional de Mineralogía (IMA por sus siglas en inglés). Se han descubierto entre 500.000 y 600.000 minerales en el laboratorio, pero menos de 6.000 que se produzcan en la naturaleza, por lo que el hallazgo es realmente singular. No se sabe cómo este mineral acabó en una cuneta dentro de un meteorito, aunque Geoffrey Bonning de la Universidad Nacional de Australia y que no participó en el estudio, apunta a que el material podría haberse formado en el núcleo incandescente y presurizado de un antiguo planeta. Según sus declaraciones, ofrecidas en el digital australiano «The Age», este mundo productor de edscottita podría haber sufrido algún tipo de colisión cósmica colosal, involucrando a otro planeta, una luna o un asteroide, y haber sido destruido. Los fragmentos de este terrible choque habrían viajado en el tiempo y en el espacio hasta esa cuneta, sugiere Bonning.

Fuente: ABC. 09 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-descubren-misterioso-mineral-encerrado-meteorito-otro-mundo-201909050210_noticia.html

Lluvia de ácido sulfúrico y vientos supersónicos de metano: ¿cómo es el clima en otros planetas?

A menudo nos quejamos del clima, particularmente a medida que los fenómenos extremos, como los huracanes, se vuelven más comunes aquí en la Tierra. Pero ¿qué pasaría si pasáramos nuestras vacaciones luchando contra vientos de 8.000 kilómetros por hora o si nos enfrentáramos a temperaturas suficientemente altas como para derretir plomo? El clima, bueno o malo, es un elemento permanente en nuestro planeta. Pero en las profundidades del espacio puede ser aún más intenso. Venus, el lugar más inhóspito del sistema solar. Básicamente, Venus es un infierno apocalíptico. Hogar de una atmósfera espesa que consiste principalmente en dióxido de carbono, la presión atmosférica allí es 90 veces mayor que en la Tierra. Esta atmósfera atrapa gran parte de la radiación del Sol, lo que significa que las temperaturas en Venus pueden alcanzar los 460 °C, por lo que, si pisáramos este planeta, podríamos hervir en cuestión de segundos. Y, en caso de que eso no suene lo suficientemente doloroso, la lluvia en Venus está compuesta de ácido sulfúrico extremadamente corrosivo que podría quemar severamente la piel o el traje espacial de cualquier viajero interestelar si llegara a la superficie. Debido a las temperaturas extremas, la lluvia se evapora antes de llegar al suelo. Lo que es aún más extraño es que en Venus hay "nieve". No es del tipo con el que podrías hacer bolas, no. Este material está formado por los restos de basalto de metal helado vaporizados por su atmósfera.

Fuente: BBC. 09 de septiembre de 2019,
https://www.bbc.com/mundo/noticias-49579434

Hallan los restos de un continente perdido, enterrados bajo el sur de Europa

Hasta ahora nadie se había dado cuenta, pero justo bajo los pies de los habitantes del sur de Europa, lo que incluye a la Península Ibérica, duermen los restos de un antiguo continente. Uno que se hundió hace mucho tiempo en las profundidades de la Tierra y cuya historia, 250 millones de años después, ha sido reconstruida paso a paso por un equipo de geólogos de las universidades de Utrecht, Oslo y el Instituto de Geofísica ETH, en Zúrich. Los únicos restos visibles de ese continente perdido, conocidos como Gran Adria, son las rocas calizas que se pueden encontrar en las cadenas montañosas del sur de Europa. Los investigadores, que acaban de publicar su trabajo en la revista Gondwana Research, creen que estas rocas comenzaron su existencia como sedimentos marinos para más tarde ser "raspadas" de la superficie de la corteza terrestre y elevadas a sus posiciones actuales gracias a las colisiones de las placas tectónicas. Por ese motivo, tanto el tamaño original como la forma y la historia de esa masa terrestre desaparecida ha sido muy difícil de reconstruir. En su artículo, los geólogos explican que gran parte de ella constituyó, durante millones de años, el fondo de antiquísimos mares tropicales poco profundos. Para empezar, señala Douwe van Hinsbergen, de la Universidad de Utrecht y primer firmante del artículo, Gran Adria tuvo una historia "violenta y complicada". De hecho, se separó del sur del supercontinente Gondwana, que comprendía lo que hoy es Africa, América del Sur, Australia, la Antártida, el subcontinente indio y la Península Arábiga, hace la friolera de 240 millones de años. Y a partir de ese momento empezó a avanzar hacia el norte. Los investigadores creen que hace unos 140 millones de años Gran Adria era una masa de tierra del tamaño de Groenlandia, cubierta en gran parte por un liviano mar tropical, donde los sedimentos se acumulaban lentamente hasta convertirse en rocas.

Fuente: ABC. 09 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-hallan-restos-continente-perdido-enterrados-bajo-europa-201909090921_noticia.html

Primer estudio de patologías de dinosaurios en México

Los dinosaurios también se enfermaban, pero ¿de qué…? Como no se dispone de pedazos de piel bien conservados ni de órganos momificados, es imposible saber qué patógenos los infectaban o qué males del corazón o el cerebro padecían. Afortunadamente, los huesos fósiles de dinosaurios nos hablan de algunas de sus enfermedades. Por estudios realizados en Estados Unidos, Canadá, Argentina y Rusia, se sabe que estos animales podían enfermar de cáncer y artritis. Ángel Alejandro Ramírez Velasco, paleontólogo egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM, realizó–bajo la dirección de Elizabeth Morales, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, y de René Hernández, del Instituto de Geología (IGl) – el primer estudio relacionado con patologías óseas de dinosaurios mexicanos como su tesis de maestría. Para su proyecto de posgrado, el universitario identificó, revisó, describió y comparó patologías óseas en fósiles de dinosaurios provenientes de colecciones paleontológicas del Instituto de Geología y de la Estación Regional del Noroeste de la UNAM, de Fronteras, (Sonora); del Museo del Desierto, del Centro INAH Coahuila y de la Benemérita Escuela Normal de Coahuila, así como de colecciones privadas, entre ellas la de Claudio de León. Ramírez Velasco revisó nueve mil 446 piezas (se les llama piezas y no ejemplares, porque de muchos dinosaurios sólo había un fémur o un pedazo de costilla, vértebras y fragmentos óseos). Las piezas con indicios patológicos fueron sometidas a un análisis comparativo con huesos (sanos y enfermos) de reptiles, aves y mamíferos (algunas paleopatologías se comportan como las de estos animales) y a estudios histológicos. “Como sucede con las rocas, los huesos fósiles se cortan e integran a una resina; luego se ponen en una lámina delgada que se pule, y se pueden observar sin tinción alguna, ya que tienen color por los minerales. A otras piezas se les aplicó una tomografía computarizada en la unidad PET/CT de la Facultad de Medicina de la UNAM”, explica el especialista. Del total de estas piezas fósiles de dinosaurios mexicanos del Cretácico sólo uno por ciento presentó anomalías: trastornos físicos-traumáticos (43 por ciento), trastornos degenerativos y proliferativos (18 por ciento), neoplasias (18 por ciento), trastornos del desarrollo (11 por ciento), trastornos inflamatorios (cuatro por ciento) y etiología incierta (11 por ciento).

Sufre la Tierra retroceso de glaciares

El retroceso de los glaciares en el mundo obedece a un aumento de temperatura ambiente que se da naturalmente con el cambio climático; sin embargo, el calentamiento global, atribuido a la actividad humana, ocasiona que ese ritmo sea acelerado y su desaparición tendrá, entre otros efectos, un fuerte impacto sobre la población que depende del recurso hídrico que éstos generan, afirmó Hugo Delgado, director del Instituto de Geofísica. Esta actividad se ha intensificado a tal punto que, como consecuencia, todos los glaciares del planeta han reducido su tamaño de manera espectacular. Incluso, en los últimos años hemos presenciado derretimiento de muchos cuerpos de hielo, como sucedió con el glaciar islandés Okjokull, indicó.  ¿Qué son? Un glaciar es toda aquella masa de hielo que tiene un régimen de alimentación y pérdida, además de movimiento, lo cual la convierte en un cuerpo muy dinámico. Cuando pierde esas características ya no tiene manera de crecer y prácticamente se declara extinto, explicó. Para subsistir, señaló, los glaciares requieren precipitación sólida, es decir, en forma de nieve o hielo, si esto no ocurre, sólo presentan la pérdida de agua que se genera mediante la fusión; entonces, si se funden de manera continua y no tienen recarga de precipitación sólida, eventualmente reducen su tamaño hasta desaparecer. En el caso de Islandia, lo que vimos fue un sistema glacial que perdió su espesor y se deshizo, lo cual ha sucedido en otras regiones del orbe, como en Groenlandia, los Andes, los Alpes, el Himalaya y México en el Popocatépetl e Iztaccíhuatl, refirió. Los glaciares están retrocediendo en el orbe, sólo que los islandeses tuvieron la idea de poner una placa en el sitio donde alguna vez hubo un cuerpo de hielo permanente, para recordar que en ese sitio hubo un glaciar y también para que las futuras generaciones tomen conciencia sobre los efectos del calentamiento global, subrayó.

Fuente: Gaceta, UNAM. 02 de septiembre de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/sufre-la-tierra-retroceso-de-glaciares/

Colocará la UNAM nueve pequeños robots en la Luna

A mediados de 2021, la UNAM hará realidad la misión Colmena, que colocará nueve pequeños robots en la superficie de la Luna. Los equipos, semejantes a engranes y de ocho centímetros de diámetro por cuatro de altura, se desplegarán aleatoriamente por la superficie lunar y navegarán de forma autónoma hasta encontrarse unos a otros y formar un enjambre, intentar conectarse eléctricamente y formar un panel solar del mayor tamaño posible, explicó Gustavo Medina Tanco, investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) y responsable del proyecto. Durante un coloquio realizado en el Auditorio Marcos Moshinsky del ICN, el universitario señaló que la misión es enteramente desarrollada en el Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX) del ICN-UNAM, y cuenta con el apoyo de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el gobierno de Hidalgo y diversas empresas de tecnología socialmente comprometidas con el desarrollo científico, tecnológico y económico de México. El lanzamiento a la Luna, en 2021, estará a cargo de la empresa privada estadunidense Astrobotic, que también  llevará experimentos de otros países y de la NASA. “La misión Colmena es un intento de posicionar tecnológicamente a México en una nueva etapa de exploración científica y explotación comercial que muy probablemente se desarrollará en asteroides y lunas”, abundó Medina Tanco. En el diseño, construcción y validación de Colmena intervendrán alumnos de la UNAM, de algunas de las carreras de ingeniería, física, matemáticas, actuaría, psicología, arte y diseño, entre otras, quienes trabajan en un ambiente multidisciplinar e integrador. “Esta misión es una oportunidad única para formar recursos humanos en el sector espacial”, dijo el responsable de la iniciativa, que cuenta en su laboratorio con unos 50 participantes, desde estudiantes de bachillerato hasta doctorado.

Fuente: Gaceta, UNAM. 02 de septiembre de 2019,
http://www.gaceta.unam.mx/colocara-la-unam-nueve-pequenos-robots-en-la-luna/

Así será la expansión humana por el espacio más allá de la Tierra

En el Sistema Solar encontramos tres familias de planetas: gigantes gaseosos y fríos similares a Júpiter, compuestos por hidrógeno y helio; análogos a Neptuno, también fríos pero menos masivos y en donde se pueden encontrar distintos tipos de hielos; y rocosos, con densidades significativamente superiores al agua. Los dos primeros tipos se encuentran alejados del Sol, mientras que los similares a la Tierra están situados relativamente cerca. La cantidad de energía que llega hasta Venus, nuestro planeta y Marte es la adecuada para posibilitar la presencia de agua líquida en la superficie, si otras condiciones fueran adecuadas. Sin embargo, un “efecto invernadero” ha provocado que la atmósfera de Venus tenga unas condiciones verdaderamente infernales, mientras que Marte, aunque contiene algo de agua en su superficie, carece de otras características que favorecen la sostenibilidad de actividad biológica, como puede ser la tectónica de placas o un campo magnético global. Júpiter y Saturno poseen cohortes de satélites con características muy variadas. Dos de ellos, Europa y Encelado, tienen envolturas de hielo y posiblemente inmensos océanos bajo la superficie. En nuestra galaxia existen unos 200.000 millones de estrellas y creemos que una fracción muy relevante alberga planetas, que serían en su mayoría distintos a los del Sistema Solar. Desde el descubrimiento del primer exoplaneta en 1995 (por Michael Mayor y Didier Queloz) hemos descubierto varios millares y la diversidad de propiedades demuestra que las concepciones antropocentristas, que usan al Sistema Solar como símil, se han quedado cortas. Como ejemplos exóticos, conocemos planetas que orbitan alrededor de tres estrellas, que tienen atmósferas de compuestos metálicos e incluso que giran alrededor de una estrella de neutrones, el resto hiper-denso que permanece tras una explosión catastrófica.

Fuente: ABC. 02 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-sera-expansion-humana-espacio-mas-alla-tierra-201908261951_noticia.html

Los científicos creen que puede haber mundos con más variedad de vida que la Tierra

Si pensamos en vida y planetas, ¿qué mejor ejemplo que nuestra Tierra? Miles de millones de especies animales y vegetales conviven en relativa armonía desde hace milenios, y de momento no hemos encontrado evidencia de que pueda ocurrir lo mismo en otro lugar. Pero, ¿y si existe un mundo en el que la vida florezca aún más que en nuestro planeta y su variedad sea más rica que en nuestros dominios? Eso es lo que algunos expertos creen que ocurre en alguno (o varios) de los 4.000 exoplanetas de los que el hombre tiene constancia. «Es una conclusión sorprendente», afirma Stephanie Olson, investigadora de la Universidad de Chicago y autora principal del estudio presentado en el Congreso de Geoquímica Goldschmidt en Barcelona. «Este modelo nos muestra que las condiciones en algunos exoplanetas con patrones favorables de circulación oceánica podrían ser más adecuados para soportar una vida más abundante o más activa que la vida en la propia Tierra», explica. Buscando vida en otros lugares. El descubrimiento de exoplanetas ha acelerado la búsqueda de vida fuera de las fronteras de nuestro Sistema Solar. Sin embargo, la enorme distancia que nos separa de ellos (años luz) significa que son efectivamente imposibles de alcanzar con sondas espaciales, por lo que los científicos están trabajando con herramientas de detección remota como telescopios, para comprender qué condiciones prevalecen en diferentes exoplanetas. Dar sentido a estas observaciones remotas requiere el desarrollo de modelos sofisticados del clima planetario y de la evolución para permitir a los científicos reconocer cuál de estos planetas distantes podría albergar vida.

Fuente: ABC. 02 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-cientificos-creen-puede-haber-mundos-mas-variedad-vida-tierra-201908271956_noticia.html

Esto es lo que vería un astrónomo extraterrestre si buscara la Tierra

Dos astrónomos de la Universidad McGill han hallado una forma de localizar posibles planetas parecidos a la Tierra capaces de soportar vida. Utilizando el planteamiento inverso de cómo se vería nuestro planeta si astrónomos extraterrestres buscaran exoplanetas fuera de su vecindario cósmico, han hallado la «huella digital» que la Tierra dejaría en sus investigaciones. Evelyn Macdonald, estudiante de Física de la Universidad McGill (Canadá) y su supervisor, el profesor Nicolas Cowan, utilizaron más de una década de observaciones de la atmósfera de la Tierra tomadas por el satélite SCISAT para construir un espectro de tránsito de la Tierra, una especie de huella digital de la atmósfera de nuestro planeta en luz infrarroja. Este rastro muestra la presencia de moléculas clave en la búsqueda de mundos habitables, como ozono y metano, lo que indicaría que la vida tal y como la conocemos se puede desarrollar en ese planeta lejano. De encontrarse estos elementos, los astrónomos habrían encontrado la llamada «firma biológica». «Un puñado de investigadores han intentado simular el espectro de tránsito de la Tierra, pero este es el primer intento infrarrojo empírico de la Tierra», afirma Cowan. «Esto es lo que los astrónomos alienígenas verían si observaran un tránsito de la Tierra». Los hallazgos, publicados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, podría ayudar a los científicos a determinar qué tipo de señal buscar en su búsqueda para encontrar exoplanetas similares a la Tierra. Desarrollado por la Agencia Espacial Canadiense, SCISAT fue creado para ayudar a los científicos a comprender el agotamiento de la capa de ozono de la Tierra mediante el estudio de partículas en la atmósfera a medida que la luz solar pasa a través de ella.

Fuente: ABC. 02 de septiembre de 2019,
https://www.abc.es/ciencia/abci-esto-veria-astronomo-extraterrestre-si-buscara-tierra-201909020139_noticia.html