Hallan una nueva especie de dinosaurio en Coahuila, México

Paleontólogos del Museo del Desierto (Mude) descubrieron una nueva especie de dinosaurio, el “Acantholipan gonzalezi”, perteneciente al género nodosaurio y encontrado en la región Desierto en el municipio de Ocampo, Coahuila, a raíz del proyecto "Dinosaurios de la Región Desierto de Coahuila" después de más de ocho años de investigación. Es el primer dinosaurio de un grupo de acorazados encontrados y nombrado en nuestro país. En el descubrimiento participaron investigadores mexicanos y alemanes del Museo del Desierto, el Museo de Paleontología Eliseo Palacios Aguilera, el Staatliches Museum für Naturkunde Karlsruhe (Museo Estatal de Karlsruhe) y la Universität Heidelberg (Universidad de Heidelberg). Los restos fósiles encontrados indican que es completamente diferente a cualquier otra especie registrada y que vivió durante 84 millones de años en las costas ubicadas al noroeste del estado de Coahuila durante el periodo Cretácico Superior. Es un dinosaurio juvenil, con un peso de poco más de media tonelada y que midió 3.5 metros de largo y, como adulto, pudo alcanzar los cinco o seis metros de largo. “Es un dinosaurio armado, de tipo nodosaurio, es como estos dinosaurios acorazados, solo que a diferencia del anquilosaurio, que es el más conocido, este no tenía un mazo en la cola. Este dinosaurio fue encontrado en sedimentos marinos probablemente murió en la costa y un huracán o algo por el estilo se lo llevó al mar donde se depositó. Por lo mismo, no contamos con gran parte del esqueleto”, explicó el jefe del departamento de paleontología del Mude, Héctor Rivera. Los científicos cuentan con el material fósil clave, conocido como holotipo, para determinar que representa un nuevo género y especie de dinosaurio; constituido por una vértebra dorsal, una vértebra caudal, un fragmento de costilla, el extremo distal de un húmero izquierdo, un cúbito izquierdo, el extremo distal de un fémur izquierdo y una espina osteodérmico-torácica distal. El paleontólogo José Rubén Guzmán expuso que algo fundamental que diferencia a este dinosaurio de otras especies son las espinas que le brotaban cerca del lomo y que utilizaba como mecanismo de protección. El nombre de este nuevo dinosaurio, el Acantholipan gonzalezi, está formado por “Acantho”, que proviene de la raíz griega “acantos”, que significa espina, y “lipan”, en honor a la tribu apache que antaño habitó esta región del norte de México. El “gonzalezi” surge en honor al maestro Arturo González, director del Mude, cuyo papel está considerado como esencial para la investigación, difusión y divulgación del patrimonio paleontológico en México. Este descubrimiento fortalece y confirma la notoriedad de Coahuila y México como tierra de dinosaurios, y deja precedentes para continuar con el fomento y desarrollo de investigación paleontológica en el país.  “No es necesario que pensemos en países o regiones como el sur de África o desiertos de Argentina. Aquí en México tenemos una riqueza paleontológica muy importante, específicamente en el estado de Coahuila. Tenemos esta riqueza paleontológica y vale mucho la pena que la población, los niños y jóvenes se involucren en conocer este patrimonio que es de todos los mexicanos”, aseveró Guzmán. Los paleontólogos del Mude esperan que en un futuro cercano se puedan exhibir los nuevos descubrimientos en el Museo del Desierto, pues actualmente los fósiles de este nuevo acorazado se encuentran en la Colección Paleontológica de Coahuila.

Fuente: Conacyt. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/la-tierra/22280-nueva-especie-dinosaurio-acorazado-coahuila.

Fuente: Noticieros Televisa. 24 de junio de 2018,
https://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/hallan-nueva-especie-dinosaurio-mexico/

Se genera electricidad al andar

Un prototipo funcional de placa piezoeléctrica que permite generar electricidad a través de las pisadas de las personas mientras caminan fue desarrollado por alumnas de la carrera de ingeniería ambiental de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Biotecnología (UPIBI), del Instituto Politécnico Nacional (IPN).  Se trata de un dispositivo que asemeja una loseta (de 30 por 30 centímetros) y que podría ser instalado al aire libre —calles de la Ciudad de México— o espacios cerrados —como el Sistema de Transporte Colectivo Metro—, con la finalidad de generar electricidad para que alimente los sistemas de iluminación, gracias a la gente que transita en esos espacios. Ello supondría un ahorro en el consumo energético y un impacto positivo directo al medio ambiente. El proyecto propone instalar el desarrollo tecnológico en el Corredor Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde transitan alrededor de 250 mil personas diariamente. La electricidad que ellos generarán al caminar por ese corredor significaría una disminución de 10 mil 483 toneladas anuales en la emisión de dióxido de carbono (CO2) al medio ambiente, de acuerdo con las estimaciones realizadas como parte de la investigación. El prototipo fue diseñado por las alumnas Sandra Marcela Rojas Gutiérrez, Selene Guadalupe Gálvez Salazar y Viviana Molina Arreola, quienes desarrollaron la idea como parte del taller de energías alternas y después le dieron continuidad como proyecto de titulación bajo la asesoría del maestro Saúl Hernández Islas, jefe de la carrera de ingeniería ambiental, y el ingeniero Engelbert Eduardo Linares González, jefe de carrera de ingeniería biomédica. En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Viviana Molina Arreola, egresada de la carrera de ingeniería ambiental, explicó que la idea de aprovechar la energía mecánica que suponen las pisadas de las personas al caminar les surgió un día mientras caminaban por la escuela.  Sabíamos de la existencia de la tecnología y se nos ocurrió aprovecharla de este modo mientras caminábamos por la escuela. Al documentarnos, encontramos que el proyecto es innovador porque no existe una aplicación similar en México, así que nos propusimos llevarlo hasta la etapa de prototipado.

Fuente: Conacyt. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/energia/22050-se-hace-electricidad-al-andar

¿Cuáles son los riesgos a la salud por radiación ultravioleta extrema?

En los últimos días, en la atmósfera media de México se ha presentado un sistema de vientos que ha impedido la formación de nubes, ocasionando una ola de calor y elevando los índices de radiación ultravioleta (UV) hasta niveles extremos. Los rayos ultravioleta forman parte del espectro electromagnético de la luz que llega a la Tierra proveniente de nuestro sol y su longitud de onda está ubicada por debajo de la luz visible. Esta radiación es la responsable de que nuestra piel sufra quemaduras al estar expuesta por tiempos relativamente prolongados a la luz solar, aunque en cantidades moderadas ayuda a la producción de vitamina D. Los rayos del sol nos ayudan a generar la vitamina D, que tiene una serie de beneficios en el cuerpo: ayuda a fijar el calcio en los huesos, nos mantiene de buen humor, ayuda a la transmisión de señales sinápticas y participa en el movimiento de los músculos, explicó el doctor Edén Morales Narváez, investigador del Centro de Investigaciones en Óptica (CIO). Morales Narváez explicó que entre los efectos nocivos de esta radiación se encuentran deshidratación, insolaciones, mareos, así como lesiones en la piel, que pueden ir desde quemaduras leves, manchas en la epidermis, hasta llegar a desarrollar cáncer tras cierto daño acumulativo. Asimismo, el investigador explicó que en el territorio mexicano la radiación ultravioleta ha llegado hasta el nivel 11+ del Índice UV, siendo esta extremadamente alta. Ante estos altos niveles, se recomienda evitar exponerse al sol durante los periodos en que la radiación es más alta (de 10:00 a 16:00 horas), permanecer en la sombra y no exponer la piel a la luz solar. Conforme se levanta el sol, esta radiación ultravioleta se va convirtiendo en un fenómeno más intenso y empieza a alcanzar su máximo a partir de las 11 de la mañana, afirmó.

Fuente: CONACYT. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/22207-radiacion-ultravioleta

Descubren nueva especie de tortuga en Jalisco

Con apenas nueve centímetros y una característica mancha amarilla en su nariz, el casquito de Vallarta (Kinosternon vogti) es una nueva especie de tortuga recién descubierta en los ríos y arroyos de Puerto Vallarta y, pese a ser un animal del que se conoce poco, se le considera una especie amenazada por el avance urbano. El casquito de Vallarta es un animal del que ya se tenía conocimiento popular, explica el doctor Fabio Germán Cupul Magaña, académico del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), de la Universidad de Guadalajara. Hace 20 años, un grupo de científicos llegó a Puerto Vallarta a realizar investigación de campo y ahí fue donde se conocieron las primeras referencias de este reptil de agua dulce. Esta tortuga pertenece al género Kinosternon y se caracteriza, entre otros detalles, por contar con un caparazón en forma de casco chato y ancho, de ahí que se le conozca comúnmente como casquito. En el caso de este reptil, su coraza presenta escudos distintos en su espalda y pecho y tiene una mancha amarilla en la nariz, que es más evidente en machos que en hembras, agrega el investigador. A diferencia de los caparazones de otros casquitos que existen en México, que son más abultados, el de esta especie es más chato y bajo; el caparazón de los otros es más angosto y en esta es más ancho, describe. Descubierta por un grupo de científicos de la UdeG, del Instituto Tecnológico Superior de Zongolica, Veracruz —perteneciente al Tecnológico Nacional de México (Tecnm)—, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), de la Universidad de Guanajuato y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se tiene registro solo de nueve ejemplares, la mayoría de ellos encontrada en los ríos de la zona suburbana de Puerto Vallarta. Cupul Magaña señala que desde que se supo de esta tortuga, hace un par de décadas, solo se han visto 20 ejemplares, por lo que considera que el casquito de Vallarta puede ser un reptil amenazado por el avance urbano que presenta ese destino turístico.

Fuente: CONACYT. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/mundo-vivo/22213-nueva-especie-tortuga-jalisco

CDMX, capital de los decibeles

Un equipo de investigación encabezado por el doctor Rafael Trovamala Landa, profesor e investigador de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), evaluará el estado que guarda la Red de Monitoreo de Ruido de la Ciudad de México. El objetivo principal es verificar que funciona correctamente y comenzar el análisis de los datos que ha recabado a lo largo de varios años, con miras a entender mejor el problema de contaminación acústica y su impacto en la salud humana, así como actualizar el mapa de ruido existente para la Ciudad de México. La Red de Monitoreo de Ruido se encuentra a cargo del gobierno de la Ciudad de México, está integrada por estaciones remotas diseminadas en la ciudad que monitorean cada cinco minutos a lo largo de las 24 horas del día el ruido, dijo en entrevista a la Agencia Informativa Conacyt el doctor Trovamala Landa. No obstante, desde que fue instalada no se ha hecho una recolección puntual y el análisis de los datos que genera y almacena. Nuestra participación en el proyecto arranca desde la conceptualización misma de la red, apoyando la gestión de los recursos —mediante el Fideicomiso Ambiental Metropolitano (CONV-GDF-SMA-FIDAM-01-2009)— en colaboración con la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco. Con el tiempo y el cambio de administraciones en la Ciudad de México, aun cuando el proyecto se mantuvo, no recibió el seguimiento oportuno y a petición de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, será retomado para determinar los niveles reales de presión acústica que llegan a las escuelas, hospitales, zonas habitacionales, el que se produce en las grandes avenidas o en calles con menor afluencia de vehículos. Asimismo, para entender el comportamiento de estos niveles a lo largo del día: en la mañana, en la tarde, en la noche, los días laborables o los días de descanso, e inclusive asociar el comportamiento del ruido con algunos eventos particulares.

Fuente: CONACYT. 11 de junio de 2018,
http://conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/21776-cdmx-capital-de-los-decibeles

Proponen reactivar la producción del nopal en Hidalgo

Hidalgo cuenta con 50 por ciento de las especies de nopales que existen en México y fue hasta 1981 el principal productor de nopal y tuna en el país, cuando dejó de formar parte de la industria productora, por lo que el investigador de El Colegio del Estado de Hidalgo Edgar Iván Roldán Cruz se ha dedicado a investigar la planeación agropecuaria y el desarrollo territorial de estas variedades. En entrevista, el también candidato al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) explicó que pretende presentar los resultados de su investigación ante la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) para implementar una política económica de reactivación de la producción del nopal (verdura y fruta). Para ello ha publicado su más reciente libro titulado Espacio agrícola y producción de alimentos de Hidalgo, financiado por la Sedagro y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), en el que aborda los resultados de la producción de nopal en el estado, principalmente en los municipios, en donde detectó que Cardonal se ha convertido en la demarcación más productiva de nopal en la entidad, superando a la altiplanicie pulquera que se concentraba en Apan, durante la primera mitad del siglo pasado. El investigador explicó que hay una reestructuración de la producción del nopal en el estado, asociado con la redistribución de los pequeños productores que ahora se dedican principalmente a la generación de cebada, además de la migración que ha afectado dichas zonas ante las pocas condiciones económicas que existen en estas regiones. A diferencia de algunos cítricos, el nopal tiene un componente periurbano, es decir, que se produce en la periferia de las ciudades, por lo que fue una de las razones por las cuales Edgar Roldán comenzó a investigar sobre los nopales, además del componente cultural que existe en torno a estos en México y cómo Hidalgo ha funcionado como un banco de producción de especies.

Fuente: CONACYT. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/economia/20874-proponen-reactivar-produccion-nopal

Agujeros negros con sabor a México

Durante su participación en el High-grade Global Education Program for Sciences (HiGEPS), de la Universidad de Saitama, Japón, el astrofísico Eduardo de la Fuente Acosta, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, cautivó a jóvenes de secundaria y preparatoria con una singular presentación sobre agujeros negros en la que los dulces típicos de México fueron los protagonistas. El HiGEPS es un curso para 50 estudiantes selectos de Japón, todos sobredotados, para que aprendan de diversos temas de ciencia, así como de la importancia de la internacionalización de los investigadores y de otras culturas. Cuando los organizadores invitaron a De la Fuente Acosta, él sabía que era un reto porque la charla sería con jóvenes muy críticos que le harían preguntas como ¿qué son los agujeros negros?, si son negros y no se ven, ¿entonces cómo se estudian?, entre otras cosas, pero el principal desafío consistía en no usar tecnicismos. ¿Cómo les explicas? Uno debe garantizar que se lleven conocimiento, pero no puedes ser técnico ni tampoco puedes insultar su inteligencia porque te pueden 'agarrar de bajada'. Así que le tuve que dedicar tiempo en pensar cómo explicarles un agujero negro. De la Fuente Acosta no encontraba los ejemplos o analogías precisos. Después de mucho pensar, se le ocurrió utilizar los dulces mexicanos como estrategia para atraer la atención de los jóvenes y difundir al mismo tiempo la cultura mexicana. Así que antes de viajar a Japón compró en un mercado una buena cantidad de obleas de cajeta, popotitos flexibles de dulces, bolitas rojas con chile, ollitas de tamarindo y bombones. El día del evento, De la Fuente Acosta estaba nervioso e impaciente, aunque no era la primera vez que impartiría una plática de divulgación, sí sería la primera donde utilizaría dulces mexicanos como herramienta para describir un agujero negro y no sabía cómo reaccionarían los jóvenes ni sus colegas.

Fuente: CONACYT. 11 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/universo/22103-agujeros-negros-sabor-a-mexico

Más de 100 planetas fuera del sistema podrían tener lunas ¡con vida!

Astrónomos de Estados Unidos y Australia identificaron 121 planetas fuera del sistema solar en los que consideran que podría haber lunas habitables, según un artículo publicado hoy en la revista The Astrophysical Journal. Los astrónomos, de la Universidad de California en Riverside (Estados Unidos) y de la Universidad del Sur de Queensland (Australia) utilizaron datos recopilados por el satélite Kepler de la NASA desde 2009 para su estudio. Los investigadores identificaron 121 exoplanetas que tienen órbitas dentro de las zonas habitables de sus estrellas, lo que significa que no son ni demasiado calientes ni demasiado frías para que exista agua líquida y potencialmente vida. En estas órbitas, los astrónomos consideran que se dan las condiciones para que potenciales lunas -cuya existencia aún no se ha confirmado- proporcionen un entorno favorable para la vida. La investigación guiará el diseño de futuros telescopios con el objetivo de que detecten estas lunas y busquen señales de vida.

Fuente: El Sol de Acapulco. 4 de junio de 2018,
https://www.elsoldeacapulco.com.mx/doble-via/ciencia/mas-de-100-planetas-fuera-del-sistema-podrian-tener-lunas-con-vida-1729430.html

Una mirada a los biocódigos de barras

Los biocódigos de barras, llamados así en alusión a los códigos de barras utilizados en mercancías, permiten identificar de forma rápida y precisa entre las diferentes especies que existen, gracias a la secuenciación de sus genes.  Bajo esta idea, la empresa Central ADN, con la ayuda de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), organizó la primera edición del proyecto Biocódigos de Barras Urbanos de la Ciudad de México 2017–2018. En el proyecto participaron 68 estudiantes organizados en 23 equipos provenientes de distintas instituciones de educación media superior, quienes presentaron trabajos de investigación sobre algunos de los organismos presentes en diferentes localidades de la Ciudad de México, como chinampas, parques o mercados. Durante el proyecto, a los equipos participantes se les proporcionó equipo, materiales, asesoría y acceso a instalaciones para llevar a cabo sus investigaciones. Las ganadoras de la ronda de presentaciones finales fueron Melanie Jiménez Lojero, Ximena Mendoza Tepach, Itzel Analí Sánchez Aguilar y su asesora Issis Yolotzin Alvarado Sánchez, del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Vallejo, quienes presentaron el trabajo Los microhabitantes del suelo. El suelo es un ecosistema que alberga una gran cantidad de organismos que incluyen a los colémbolos, unos diminutos animales hexápodos (de seis patas) que tienen un tamaño promedio de dos milímetros (mm) de longitud que basan su alimentación en hongos, bacterias y materia vegetal en estado de descomposición. Las estudiantes explicaron que la importancia de esta fauna recae en el hecho de que son partícipes del ciclo de los nutrientes, llevan a cabo la descomposición de la materia orgánica, participan en cadenas tróficas, actúan como bioindicadores de la salud de los suelos y los vuelven permeables, lo que permite que otros organismos puedan vivir en él. A pesar de su importancia para los suelos, dijeron las estudiantes, su estudio no ha sido muy extenso y la mayoría de los análisis efectuados a la clase Collembola se caracterizan por la determinación morfológica.

Fuente: CONACYT. 4 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/tecnologia/biotecnologia/21972-mirada-biocodigos-de-barras

El núcleo activo de las galaxias y su evolución

El investigador mexicano Juan Pablo Torres Papaqui, de la Universidad de Guanajuato, busca determinar el radio de influencia de los núcleos activos de galaxias (NAG) para poder entender la coevolución entre estos y las galaxias que los hospedan. Esta investigación fue una colaboración con el proyecto Calar Alto Legacy Integral Field Spectroscopy Area Survey(CALIFA) y su aporte consistió en generar nuevos conocimientos sobre la importancia de los NAG junto con los demás fenómenos que ocurren en una galaxia. La calidad de los datos de CALIFA nos brinda un panorama mucho más completo para comprender las galaxias, agregó en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt. De acuerdo con el paradigma estandarizado, las galaxias que hospedan un NAG poseen un agujero negro supermasivo en su centro, con base en esto el doctor Torres Papaqui desarrolló el trabajo de investigación. El doctor comentó que entre los agujeros negros supermasivos que se encuentran en los centros de las galaxias, el núcleo activo y la formación estelar propia de la galaxia existe una pequeña batalla por las reservas de gas y polvo.  Por ello, indicó que existe la hipótesis acerca de una posible conexión entre la formación estelar y el núcleo activo de las galaxias, por lo que influiría en el proceso evolutivo; conocer esto abonaría a comprender las fases de evolución de este tipo de galaxias. Torres Papaqui agregó que todavía hay un fuerte debate dentro de la astronomía con respecto a los núcleos activos de las galaxias ya que todavía no se sabe a ciencia cierta los elementos que los producen. Sin embargo, los científicos saben que se da en una etapa primaria de la formación de la galaxia. Aunque todavía no hay una teoría sólida al respecto, el catedrático de la Universidad de Guanajuato explicó que la versión más aceptada es que el núcleo activo surge a partir de la fusión de protogalaxias.

Fuente: CONACYT. 4 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/universo/21970-nucleo-activo-galaxias-evolucion

Eduardo Ruiz Sánchez, explorador del bambú mexicano

Como si se tratara de un alumno más, Eduardo Ruiz Sánchez se abre paso en el jardín botánico del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA). Entre los arbustos algo llama su atención: un bambú. Por años, el biólogo ha estudiado estas especies de plantas y sabe que este día es único, pues es raro ver las flores de esta especie, un bambú que florece cada tres décadas. El doctor Eduardo Ruiz es profesor investigador del CUCBA, un campus de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y ha dedicado parte de su vida al estudio de los bambúes mesoamericanos, una planta emparentada con el pasto común y que comúnmente se asocia a un origen asiático, explica el académico. Como parte de su trayectoria, este investigador, doctor en ciencias en sistemática, ha trabajado en la descripción de al menos 17 especies nuevas endémicas de bambú mexicano y también abordó el estudio de estas plantas a nivel taxonómico, filogenético y evolutivo con una serie de artículos publicados en revistas indexadas. Originario de la localidad de San José de Gracia, en el municipio de Tepatitlán de Morelos, en Los Altos de Jalisco, cuando pequeño, Eduardo fue un “niño pueblerino”, como se autodenomina, y siempre estuvo en contacto con los animales de granja que su familia criaba, desde donde nació su curiosidad por las plantas y los animales. Parte de mi amor a la biología surgió de eso. Le preguntaba a mi papá los nombres de las plantas y me respondía con los nombres comunes; en las mañanas me iba a ordeñar vacas y en la tarde las llevábamos al cerro y me iba viendo los pájaros, plantas y demás animales, relata el docente de la UdeG. Convencido de que su pasión era la biología, este investigador jalisciense cursó la licenciatura en esta ciencia en el CUCBA, pero casi al final de su camino universitario se le presentó una invitación para participar en el estudio de diferentes especies de pastos, sin saber que ese sería el primer paso para estudiar una planta emparentada con el pasto: el bambú.

Fuente: CONACYT. 4 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/sociedad/personajes/21930-eduardo-ruiz-sanchez-bambu-mexicano

Sismos y vulcanismo en México

A través de estudios sobre geología y tectónica regional, particularmente de arcos magmáticos cenozoicos, el doctor Luca Ferrari Pedraglio, investigador titular del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dio a conocer la importancia del conocimiento del movimiento y evolución de las placas tectónicas, así como la relación de estas con la sismicidad y vulcanismo en México y el mundo. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el investigador destacó que la tectónica de placas es la teoría de capa sobre capa utilizada actualmente por la mayoría de los especialistas en ciencias de la Tierra para describir y entender los movimientos dentro de la litósfera —la capa más externa de la Tierra sólida—, movimientos que explican los sismos, formación de volcanes y sus erupciones. Los movimientos de las placas tectónicas representan una liberación de energía de la Tierra y se perciben principalmente por dos maneras: sismos y vulcanismo, donde sabemos que los terremotos se dan en los límites de placas, estas convergen, divergen o se mueven una con respecto a la otra lateralmente, de la misma forma que tales movimientos en el vulcanismo provocan la fusión parcial de las rocas en el interior de la Tierra, particularmente en el manto superior, explicó. Con estos fenómenos, una parte de la energía acumulada en la corteza terrestre se libera en forma de calor y otra en ondas sísmicas, y es comparable con la cantidad de energía que se desprende durante una explosión nuclear o por la energía liberada por la detonación de dinamita. Sismos y vulcanismo han marcado el territorio mexicano durante su historia y el especialista ha propuesto modelos que explican la evolución tectónica de México de los últimos ochenta o cien millones de años, tiempo que para los geólogos es relativamente corto. Tal es el caso del modelo de origen de la Sierra Madre Occidental, el cual es el resultado del magma cretácico-cenozoico y de episodios tectónicos relacionados con la subducción de la placa Farallón —una placa que existía entre la placa del Pacífico y la Norteamericana hace sesenta millones de años aproximadamente.

Fuente: CONACYT. 4 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/la-tierra/22013-sismos-y-vulcanismo-en-mexico

Estudiantes construyen detector de partículas de bajo costo

Con mucha creatividad y un incipiente pero sólido talento científico, siete jóvenes estudiantes de preparatoria diseñaron y construyeron un detector de partículas de bajo costo que, en pruebas efectuadas en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), alcanzó una eficiencia de 95 por ciento y una excelente precisión. Esta exitosa historia comenzó en julio de 2014, cuando un profesor de física de primer año de preparatoria recomendó a los jóvenes estudiantes de su grupo que fueran más allá de las aulas, que buscaran alguna actividad que les permitiera expresar su creatividad y saciar su curiosidad.  De ese grupo surgiría un equipo integrado por Alejandro Sánchez, Arlette Melo, Nelly Solano, Roberto Monárrez, Luis Díaz, Viridiana González, Brandon Patiño y Enrique Sánchez, todos estudiantes en ese entonces de la Escuela Nacional Preparatoria plantel 5 José Vasconcelos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En el verano de 2014, el grupo de jóvenes buscó durante varias semanas convocatorias de concursos científicos, hasta que encontraron la Beamline for Schools, que cada año organiza el CERN. Mediante una búsqueda en Internet, encontraron que Antonio Ortiz Velásquez, profesor investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) de la UNAM, colaboraba en el CERN y pensaron que quizás él les podría ayudar. Fueron a visitarlo a su oficina y el doctor en física se emocionó con la iniciativa de los chicos y decidió ayudarlos. Fue así como este grupo de jóvenes comenzó a trabajar en un detector de partículas. Trabajaron durante varios fines de semana y durante sus vacaciones para poder participar en ese concurso. A pesar del esfuerzo no ganaron, lo cual los desanimó; sin embargo, el doctor Ortiz Velásquez los motivó a seguir en el proyecto.

Fuente: CONACYT. 4 de junio de 2018,
http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/universo/21896-estudiantes-detector-particulas-bajo-costo