CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            



La colilla de un cigarro consumido puede parecer un desecho insignificante pero, ¿qué pasa si termina en el suelo? Las colillas no se deshacen por arte de magia ni desaparecen cuando un fumador los lanza al aire o al suelo. De hecho, tardan en degradarse entre 2 y 10 años1.

Y es que a pesar de su pequeño tamaño, las colillas tienen sustancias perjudiciales para el medio ambiente como nicotina, alquitrán, acetato de celulosa e hidrocarburos, así como metales pesados como plomo, arsénico y cianuro2 que, de no disponerse adecuadamente, causan contaminación en el ambiente.

En la Ciudad de México 3 de cada 10 personas son fumadores3 y potencialmente 65% de las colillas terminan en el suelo4. ¿Qué impacto puede tener esto? El problema surge una vez que llueve, pues las colillas no se quedan en las banquetas; por el contrario, el agua disuelve parte de sus componentes que tienden a transportarse a las coladeras como producto de las corrientes pluviales5, lo que además contribuye al taponamiento del drenaje.

De acuerdo al reporte de 2011 de Ocean Conservancy, organización no gubernamental dedicada a la defensa y protección del medio ambiente, se determinó que una sola colilla de cigarro puede contaminar 8 litros de agua de mar y hasta 50 litros de agua potable6. Y desgraciadamente, puedes encontrar colillas por todas partes: calles, parques y hasta playas.

En 2013, el Instituto de Ecología de la UNAM realizó un estudio donde se observa que algunas especies de aves utilizan las colillas para hacer sus nidos, debido a que la nicotina es un material que guarda calor y repele algunos parásitos; sin embargo, esto también tiene consecuencias negativas en términos de sobrevivencia de los huevos, así como de la tasa de crecimiento y respuesta inmunológica de los polluelos ocasionada por las sustancias tóxicas de los filtros7. En pocas palabras, son muy perjudiciales para los animales.

Tirarlas junto con los residuos orgánicos tampoco es una buena idea porque los contaminan y no se degradan, lo que anula la posibilidad de transformarlos en composta; lo mismo pasa cuando se mezclan con residuos reciclables pues evitan que estos puedan aprovecharse. Entonces, si eres fumador o conoces a fumadores, ¿qué hacer con las colillas?

Antes que nada, considera reducir el hábito de fumar por tu salud y por el medio ambiente; pero sobretodo, evita tirar las colillas al piso. Mejor colócalas en el bote de residuos No reciclables más cercano.

Se trata de un residuo difícil de reciclar por la cantidad de materiales que lo componen, sin embargo, en la Ciudad de México nació la idea, por parte de un alumno de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM, de obtener celulosa para la elaboración de papel a partir de las colillas de cigarro. Con esta iniciativa que surge a principios de este año, se podría evitar la tala de 14 árboles por cada tonelada procesada8. Esperamos que su propuesta se lleve a cabo, de manera asequible, en poco tiempo.

No obstante, hasta que esto no sea una realidad en nuestro país, nuestro deber es depositarlas en un bote de residuos Inorgánicos No reciclables. Por eso: #YoNoTiroMisColillasAlPiso. ¡Pasa el dato!

 

La Central de Abasto: sustentabilidad y cuidado del medio ambiente



¿Sabías que vives en la ciudad con el mercado más grande del mundo? Así es, ese mercado es la tradicional y famosa Central de Abasto (CEDA), que de no llamarse así, merecería el nombre de ciudad por sí misma. Fue inaugurada hace casi 36 años, el 22 de noviembre de 1982, y ha ganado su fama gracias a sus precios altamente competitivos, pues mucho de lo que ahí se ofrece proviene directamente del productor.

Es visitada diariamente por alrededor de 500 mil personas y cuenta con 327 hectáreas de espacios comerciales9 que ofrecen toda clase de alimentos y abastecen mercados, tianguis, tiendas y comercios de cualquier parte de la CDMX así como de sus estados aledaños. Esta dimensión y capacidad le confieren reconocimiento a nivel mundial pues tiene un flujo anual que se calcula en más de 8 mil millones de dólares, cifra sólo superada por la Bolsa Mexicana de Valores10.

En este espacio tan importante encontramos algunas iniciativas muy interesantes para el cuidado del medio ambiente. En el tema de la movilidad sustentable, la CEDA posee el CEDABÚS; transporte que utiliza gas natural como combustible y, por lo tanto, es bajo en emisiones. Asimismo, tiene conexiones a las estaciones Apatlaco y Aculco de la línea 8 del metro, así como a las estaciones del metrobús Rodeo, Rojo Gómez y Río Frío11.

Por otro lado, este recinto posee la planta compactadora de residuos sólidos urbanos más grande y moderna de América Latina, hasta el momento, la cual acopia y compacta 800 toneladas de basura diarias. En esta planta se seleccionan y separan por tipo de residuos, se trituran y se forman pacas de 1 tonelada, para ser utilizadas, posteriormente, como fuente de energía en las plantas de producción de cemento; y así mitigar las consecuencias del cambio climático en la ciudad12.

Gracias a proyectos como éste, la Ciudad de México se posicionó en 2016 como sede oficial de la sexta Cumbre de Alcaldes C40. Este Grupo de Liderazgo Climático reunió a intelectuales y alcaldes de todo el mundo con la finalidad de discutir posibles soluciones a los problemas ambientales, a nivel global13.

En este mercado puedes encontrar productos agrícolas y cosechas de la más alta calidad provenientes de diversos lugares, como del suelo de conservación de la Ciudad de México y de delegaciones como Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Tláhuac, Tlalpan y Xochimilco. También se venden plantas y flores de ornato de más de 250 productores locales y de estados como Guerrero, Puebla y Morelos.

Por si fuera poco, con el fin de contribuir a una mejora alimentaria en los sectores más vulnerables de la ciudad, en las instalaciones de la Central de Abasto se ubica el Banco de Alimentos, donde se almacenan y distribuyen alimentos básicos, como frutas, verduras, semillas y legumbres, a grupos en situación de vulnerabilidad, como personas de bajos recursos económicos, comunidades indígenas, asilos y orfanatos14.

Caminar por sus pasillos es una experiencia única. Literalmente, puedes encontrar de todo: abarrotes, lácteos, frutas, verduras, flores, hortalizas, aves, carne, pescados y mariscos. Además, la Central de Abasto cuenta con un espacio para la cultura, la Bodega del Arte, que es un espacio dedicado a realizar exposiciones de libros, obras de teatro, conferencias y talleres dirigidos a todo público. Cuenta con un auditorio para 240 personas y hasta una biblioteca.

En conjunto, todas estas estrategias hacen de este legendario mercado, un buen ejemplo de sustentabilidad y eficacia, digno de mención para nuestra ciudad. Por eso, ya sea que vivas aquí o sólo vengas de visita, la Central de Abasto es un destino que simplemente no te puedes perder. ¡Compra local!



 

Miscelánea Ambiental



Envase multicapa (tetrapack): Cuatro capas, un residuo con potencial de reciclaje

Como su nombre lo dice, el tetrapack está hecho por cuatro capas -plástico, cartón, plástico y aluminio- que aíslan los alimentos del exterior y los mantienen frescos, sabrosos y nutritivos hasta por un año, sin necesidad de conservadores ni refrigeración15. Su nombre formal es “envase multicapa” y es, sin duda, un ingenioso invento.

Gracias a esto, se incorporó rápidamente en el mercado, y por supuesto, se convirtió en uno de los componentes principales de nuestros residuos. Por fortuna, es 100% reciclable para elaborar materias primas, por ejemplo, celulosa para hacer papel o láminas de plástico y metal para fabricar muebles o techos. Para que esta industria naciente del reciclaje de tetrapack siga creciendo, lo único que tienes que hacer es: enjuagarlo levemente, desdoblarlo, aplanarlo y depositarlo en el bote de residuos reciclables . O si lo prefieres, puedes traerlo al Mercado de Trueque; aquí te lo cambiamos por el producto agrícola local de tu elección.

Y, si de residuos se trata, ¿sabes a dónde van los restos de café y las bolsitas de té?

Para los amantes del té o café, tenemos una pregunta: ¿En qué bote deben ir estos residuos? Los restos de café e infusiones de cualquier tipo son biodegradables, por lo tanto deben tirarse en el bote de residuos orgánicos.

A veces, el té viene en saquitos o bolsitas de papel o tela, pero esto no perjudica la elaboración de la composta; podemos simplemente quitarle el hilo y la etiqueta y colocar sólo la bolsita en el bote de residuos orgánicos. El mismo caso es para los filtros de las cafeteras, el papel del que están hechas también es compostable16.

Otra opción es abrir las bolsas de té utilizadas y esparcir su contenido por el jardín o revolverlas con un poco de tierra, pues ayudan como abono a las plantas. ¡Tus residuos valen mucho más de lo que crees! Sácales provecho.

Si dejas huella, ¡que no sea de carbono!

Las actividades que normalmente realizamos como usar el gas, la electricidad, viajar en automóvil o en avión, consumir alimentos, productos y servicios, provocan la emisión directa o indirecta de gases de efecto invernadero (GEI) que calientan la atmósfera17.

Si nuestras actividades definen cuántos GEI estamos liberando a la atmósfera, entonces resulta útil tener a la mano una calculadora ambiental para medir nuestra huella de carbono; de esta manera podríamos saber en qué acciones podemos contribuir al combate del cambio climático. Además, proporciona consejos prácticos para llevar a cabo hábitos respetuosos con el medio ambiente. Es gratuita y fácil de usar. ¡Consúltala aquí!

Ahora el aguacate no sólo se come, ¡también se sirve!

El plástico convencional cuando se desecha permanece en el ambiente durante siglos y en muchos casos es imposible reciclarlo, obstruye alcantarillas y drenajes, contamina ríos y mares, y disminuye la calidad del paisaje en las ciudades. Ante ese panorama tan poco favorable, surge en México una iniciativa de vanguardia en la prevención de la contaminación con la creación de bioplásticos hechos a partir de la semilla de aguacate. En apariencia son plásticos iguales a los que todos conocemos —hechos a base de hidrocarburos derivados del petróleo—, con la diferencia de que se degradan mucho más rápido, alrededor de 240 días porque están hechos a base de la semilla de aguacate u otras fuentes vegetales18. El resultado fue idea de un joven, alumno del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y fundador de la empresa mexicana . Ahora lo sabes, ¡ya existen alternativas! Acuérdate de ellas a la hora de consumir.

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1 Camacho-Montalvo, M. et. al. 2013. Eco-lillas: Una opción. Primer Congreso Estudiantil de Investigación del Sistema Incorporado. Instituto de Humanidades y Ciencias. UNAM, DGIRE. Pág. 4. vinculacion.dgire.unam.mx/Memoria-Congreso-2013/trabajos-areas-convergentes/15.pdf
2 Bonfil Olivera, M. 2009. Tabaco. Revista ¿Cómo ves?, UNAM (128), página 7.
3 Comunicación Socia, GCDMX. Fumadores en la CDMX. www.comunicacion.cdmx.gob.mx/noticias/nota/tres-de-cada-10-personas-en-cdmx-son-fumadores-boletin
4 Cámara de Diputados, XIII Legislatura. 2016. Punto de acuerdo por el cual se exhorta el Ejecutivo Federal a implantar por la Secretaría de Salud campañas de toma de conciencia para evitar el desecho de colillas de cigarro en la vía pública. gaceta.diputados.gob.mx/PDF/63/2016/abr/20160429-VII-104.pdf
5 Universidad de Costa Rica. Colillas de cigarro generan daño ambiental que repercute en la salud. www.ucr.ac.cr/noticias/2015/10/02/colillas-de-cigarro-generan-dano-ambiental-que-repercute-en-la-salud.html
6 Lic. Kathya Elizondo Orozco de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), de la Universidad de Costa Rica, según datos de la organización Ocean Conservancy. Disponible en: www.ucr.ac.cr/noticias/2015/10/02/colillas-de-cigarro-generan-dano-ambiental-que-repercute-en-la-salud.html y oceanconservancy.org/
7 Boletín UNAM-DGCS-026, Ciudad Universitaria. 2013. Monserrat Suárez Rodríguez. Aves citadinas aprovechan características de colillas de cigarro para construir nidos.
8 Boletín UNAM-DGCS-337. Ciudad Universitaria. 2018. Leopoldo Benítez A partir de colillas de cigarro, universitario elabora celulosa para fabricar papel.
9 Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap). Nota sobre la Central de Abasto de la Ciudad de México. web.archive.org/web/20101201130145/http://inifap.gob.mx/noticias/nota_inifap_nmsu.html
10 Periódico Excélsior. 02/02/2017 17:56 SANDRA LUCARIO /HUFFINGTONPOST El ABC para conocer a fondo la Central de Abasto. www.excelsior.com.mx/comunidad/2017/02/02/1143930
11 Ídem.
12 Comunicación Social CDMX. Planta Compactadora de Residuos Sólidos Urbanos en Central de Abasto. www.comunicacion.cdmx.gob.mx/noticias/nota/planta-compactadora-residuos-solidos-urbanos-central-abasto-iztapalapa-2
13 GCDMX. Central de Abasto. www.cdmx.gob.mx/vive-cdmx/post/central-de-abasto
14 Comunicación Social CDMX. En Banco de Alimentos de Central de Abasto de CDMX todos podemos participar. www.comunicacion.cdmx.gob.mx/noticias/nota/en-banco-de-alimentos-de-central-de-abasto-de-cdmx-todos-podemos-participar-boletin
15 Tetrapak. Historia del tetrapak. www.tetrapak.com/mx/about/history
16 NADF-024-AMBT-2013. Norma de separación de residuos para la CDMX. Residuos orgánicos. Pág. 28. data.sedema.cdmx.gob.mx/nadf24/images/infografias/NADF-024-AMBT-2013.pdf
17 Núñez-Monroy, J. y Núñez-Palacios, R. 2012. Huella de Carbono: más allá de un instrumento de medición. Necesidad de conocer su impacto verdadero. En: Revista Latina de Comunicación Social, Actas – IV Congreso Internacional Latina de Comunicación Social – IV CILCS – Universidad de La Laguna. ISBN-13: 978-84-15698-06-7 / D.L.: TF-969-2012

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