CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

 

Navidad es una fecha importante para mucha gente. Para Jeremías, el profeta bíblico, el árbol de navidad significaba una importante costumbre ancestral: cortar un árbol para adornarlo o, como hacían los babilonios, para dejar regalos debajo del mismo.

  

Desde tiempos inmemoriales, el árbol fue un símbolo de fertilidad y regeneración. Más tarde, el cristianismo adoptó y transformó esta costumbre para representar en un pino la paz de la vida eterna por sus hojas siempre verdes y porque su copa señala al cielo1. Hoy es una costumbre y nos es difícil imaginar la Navidad sin un árbol que lo adorne.

¿Natural o artificial? Aunque los árboles de plástico tienen sus ventajas, como ser más económicos al poder usarlos más de una vez, ser muy resistentes y permanecer verdes todo el tiempo, también tienen sus desventajas al momento de desecharlos, ya que generan gran cantidad de residuos que muchas veces no pueden reciclarse y que son muy contaminantes.

Contrario de lo que pudiera pensarse, adquirir un árbol natural puede ser una práctica sustentable que aprovecha los recursos naturales forestales, siempre y cuando tenga una procedencia legal y certificada por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)2.

Las plantaciones de árboles de Navidad contribuyen a la conservación del medio ambiente durante todo el año: protegen la fauna y son hábitat de muchas especies; conservan los suelos evitando la erosión, capturan dióxido de carbono (CO2), generan oxígeno e infiltran el agua de lluvia al subsuelo, lo que favorece la recarga de los mantos acuíferos3.

Además, tienen una gran importancia económica para las comunidades rurales, ya que permiten la generación de empleos e ingresos económicos. Asimismo, las plantaciones evitan el avance de la mancha urbana y la emigración de habitantes de las zonas rurales hacia las grandes ciudades4. En resumen, a la par de los que se van usando, otros árboles crecen , de tal modo que al mismo tiempo se pueden aprovechar y cumplen su función en la naturaleza.

México cuenta con 11 mil 335 hectáreas de plantaciones comerciales de árboles de Navidad, el Estado de México es el productor principal , seguido de la Ciudad de México, Puebla, Guanajuato, Michoacán, Veracruz y Tlaxcala5.

Los árboles de Navidad cultivados en México son productos de alto valor agregado y gran demanda en el mercado, sin embargo, en algunos lugares son cortados ilegalmente, lo que contribuye a la deforestación y a la erosión del suelo6. Por eso, ¡un consumidor informado vale por dos! Esta Navidad elige árboles cultivados en plantaciones forestales mexicanas. Aquí tienes opciones en la CDMX.

Pero, ¿qué pasa cuando termina diciembre y el arbolito se seca? Afortunadamente y con la finalidad de continuar aprovechando los nutrientes que aún contienen, los árboles de Navidad son triturados y convertidos en composta una vez concluye su vida útil, generando un excelente material para nutrir los suelos.

El GCDMX desde 2012 ofrece a partir de enero la campaña: Árbol por Árbol Tu Ciudad Reverdece, de manera que con el reciclaje de árboles secos se elaborará composta y mulch (material para retener humedad elaborado con diversos componentes, como aserrín, cartón, papel, entre otros.) que se destinará a las Áreas Verdes de la CDMX.

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1 Traducido del relato “The Thunder Oak”, recogido de: Ann-Karas, Sheryl. 1998. The Solstice Evergreen: History, Folklore, and Origins of the Christmas Tree, pág. 94.
2 CONAFOR. Certificación forestal nacional: desafíos, logros y áreas de oportunidad. Disponible en: bit.ly/2lDEpSj
3 Cortés-Hernández, A. 2005. Tesis: Evaluación de una plantación de árboles de Navidad de Pinus halepensis Miller y Pinus pinceana Gordon, tratada con fertilización y podas, en Saltillo, Coahuila. Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
4 Espinosa-Uranga. 2006. Tesis: Evaluación del crecimiento de tres especies de árboles de Navidad y análisis de sus costos de producción. Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.
5 CONAFOR. Conferencia de prensa: Ofrece México 800 mil árboles para Navidad 2016. Disponible en: bit.ly/2lyGsXI
6 CONAFOR. 2015. Brújula de Compra: Árboles de Navidad, una compra al natural. Por: Alma Bearde Ruelas y Carlos Enrique García Soto.



Pilas eléctricas, ¡tan pequeñas y tan peligrosas!

El 20 de marzo de 1800, el físico italiano Alessandro Volta comunicó al mundo la invención de un ingenioso artilugio que revolucionaría la industria eléctrica, al que nombró “órgano eléctrico artificial”. Estaba formado por un apilamiento de discos de cobre, zinc y tela embebida en agua acidulada; hoy todos la conocemos como pila eléctrica7.

  

Las pilas son dispositivos que convierten la energía química en energía eléctrica para que ciertos aparatos funcionen: las radios, linternas, relojes, cámaras fotográficas, calculadoras, juguetes, controles remotos y hasta las llaves del coche emplean esta fuente de energía. ¿Te has preguntado cuántas pilas has comprado y desechado a lo largo de tu vida?

Su condición portátil las hace muy cómodas, pero esta ventaja se contrapone a los efectos negativos que ocasionan al medio ambiente y a la salud. Dentro de las pilas hay metales pesados como el mercurio, cadmio, níquel, manganeso y litio; y electrolitos (ácidos, sales o bases muy fuertes) como el hidróxido de sodio, el cloruro de amonio o el ácido sulfúrico8,9, se ha demostrado que pueden causar daños irreparables a la salud tan graves como provocar defectos congénitos, cáncer e incluso la muerte10.

Con el paso del tiempo y la intemperie, la carcasa de las pilas se degasta y expone estos materiales al ambiente. Como consecuencia, cada año muchísimas toneladas de estos contaminantes llegan a tiraderos o ecosistemas vulnerables como cuerpos de agua11, cuya concentración puede causar daños en la salud de las personas y en el ambiente. Una sola pila puede contaminar hasta 600,000 litros de agua12.

Se calcula que en todo el mundo se tiran más de 15,000 millones de pilas, lo suficiente para formar una columna que podría llegar hasta la Luna y volver13. Tan sólo en la CDMX cada habitante consume anualmente seis pilas en promedio, unos 54 millones aproximadamente, que a su vez equivalen a 1,275 toneladas de estos residuos14,15. Es muchísimo, ¿no crees?

En términos de energía, no son muy eficientes, pues fabricar una sola pila requiere invertir 50 veces más energía de la que generará en toda su vida útil. A su vez, esta energía es 450 veces más cara que la eléctrica16.

¿Conviene quemarlas? ¡No, nunca lo hagas! Además de peligroso, la quema de basura libera contaminantes al aire que luego respiramos. Parecen inofensivas, pero deben tratarse con cuidado para evitar contaminar. .

Entonces, ¿qué hacer con ellas? Lo más recomendable es evitar consumirlas o, en su defecto, comprar pilas recargables. Una pila recargable puede sustituir hasta 300 pilas desechables17.

Si tienes pilas en casa que ya no sirvan, deposítalas en un contenedor seguro para evitar que contaminen. Te invitamos a participar en el programa de SEDEMA: Ponte Pilas con Tu Ciudad, para el manejo adecuado de pilas y baterías, cuenta con 400 contenedores públicos en toda la ciudad, encuentra aquí el más cercano a tu domicilio. O llévalas a cualquiera de nuestros eventos del Reciclatrón.

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7 Sallent-DelColombo, E. 2000. Alessandro Volta: sobre la electricidad excitada por el simple contacto de sustancias conductoras de distintas especies. En: Fuentes y Documentos, Universidad de Barcelona.
8 Castro- Díaz, J. y Díaz-Arias, M. 2004. Contaminación por pilas y baterías en México. Gaceta Ecológica, INE- SEMARNAT México. No. 72
9 Bolaños-Berruecos, J. 2004. Tesis: Manejo de residuos peligrosos de pilas y baterías de uso doméstico en el Municipio de Puebla, Facultad de Química, BUAP.
10 Londoño-Franco, L., et.al. 2016. Los riesgos de los metales pesados en la salud humana y animal. En: Biotecnología en el sector agropecuario y agroindustrial, Vol 14 no. 2. DOI:10.18684/BSAA(14)145-153
11 Instituto Nacional del Consumidor. 1995. Conozca quién es quién en pilas eléctricas. Revista del consumidor. 226: 24-34. bit.ly/1sC8gZL
12 Nosedal-Sánchez, J. 2006. Tesis de maestría: Manejo integral de pilas en México: situación actual y alternativas de solución. Facultad de Ingeniería, UNAM. Fig. 1.9. Pág. 11.
13 Instituto Nacional del Consumidor. 2016. Energía para cargar y recargar pilas recargables. Revista del consumidor, pág. 64. bit.ly/2zkmq9e
14 Cordero-Meza, R., et al. 2006. Contaminación de agua por pilas de botón. Facultad de Ingeniería Química. Universidad Autónoma de Puebla, México.
15 Gaceta Oficial del Distrito Federal. 4 de noviembre de 2009. Pág. 63. bit.ly/2zmMmRS
16 Instituto Nacional del Consumidor. 1995. Conozca quién es quién en pilas eléctricas. Revista del consumidor. 226: 24-34.
17 Castro-Díaz, J. y Díaz-Arias, M. 2004. La Contaminación por pilas y baterías en México. Gaceta Ecológica, INE- SEMARNAT México. No. 72. Pág. 55.

 


Miscelánea Ambiental



¿Fauna endémica en la CDMX?

¡Así es! La riqueza de flora y fauna de la CDMX incluye algunas especies endémicas, conocidas así porque se encuentran exclusivamente dentro de su territorio; como la biznaguita, una cactácea que habita en el Pedregal de San Ángel; peces y anfibios de los humedales de Xochimilco, como el charal mexclapique, el ajolote y la rana de Tláloc; aves como el gorrión serrano y mamíferos como el conejo teporingo18.

Por desgracia, el deterioro de su hábitat sitúa a estas especies y a otras en condición de peligro de extinción o amenazadas, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 05919. ¡Preservarlas está en nuestras manos! Por eso, antes de cerrar el año, dedicamos una mención a ellas, como una vía de acercamiento a conocerlas y valorar su existencia en la Naturaleza. ¡Conócelas en nuestro Micrositio Biodiversidad!

¡Todos tenemos derecho a un medio ambiente sano!

El párrafo cuarto del artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece que toda persona tiene Derecho Humano a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar20. Pero, ¿cómo lograr que este anhelado derecho llegue a concretarse?
Si bien el principal responsable de garantizar este derecho es el Estado, la preservación del medio ambiente es un asunto de interés público, cuyo cumplimiento requiere que exista una corresponsabilidad solidaria y participativa entre el Gobierno y la ciudadanía.

El medio ambiente es el elemento indispensable para la sobrevivencia de la especie humana, cuyo disfrute o daños no sólo afectan a una persona, sino a la comunidad en general. Por tanto, su defensa debe ser reconocida a nivel individual y colectivo, asumiendo compromisos diarios para evitar y prevenir el daño ambiental. Para su efectiva aplicación y goce, todos debemos ser conscientes y estar bien informados. ¡Cambiemos la actitud, da el primer paso! Infórmate aquí.

Mexclapique. Un pez único en el mundo.

¿Qué hay de los remanentes del antiguo lago de Tenochtitlán? La CDMX se localiza en lo que fue un enorme lago donde los peces gozaban de abundancia. Hoy, quedan vestigios de ese lago en forma de humedales o pequeños lagos, donde pocas especies como el Mexclapique han logrado sobrevivir, demostrándonos su increíble adaptación a los cambios de su entorno21.

Este singular pez habita en el Lago de Chapultepec. Es vulnerable a la contaminación del agua y a la presencia de peces exóticos, como la carpa y la tilapia que compiten por el mismo alimento22, por lo que se encuentra en peligro crítico de extinción.
El Mexclapique desempeña un papel importante en el ecosistema, consume larvas de insectos y mantiene bajo control sus poblaciones23. Conocerlo y cuidar su entorno es una manera de conservarlo. ¡Conoce más de la biodiversidad de la CDMX!

¿Eres un consumidor responsable u otro habitante más?

Consumir o no consumir o qué consumir, he ahí el dilema. Antes de tomar una decisión, muchos comparamos productos y precios pero, ¿realmente todas las opciones disponibles son iguales?

Por consumo responsable entendemos la elección de productos y servicios, no sólo con base en su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social24.

Una manera de hacerlo es comenzar a preguntarnos lo siguiente: ¿necesito lo que voy a comprar o quiero satisfacer un deseo?, ¿estoy eligiendo libremente o es una compra compulsiva?, ¿cuántos ya tengo?, ¿cuánto me va a durar?, ¿puedo prescindir de él?, ¿cuántos residuos generará? Otra pregunta complementaria se relaciona con su origen, al adquirir un producto local o nacional se genera menor contaminación, ya que su transporte tiene implicaciones en el combustible usado, la refrigeración y/o empaque.

Ser un consumidor responsable significa ajustar nuestros hábitos de consumo a necesidades reales. ¡Todo es cuestión de elegir! Para mayor información visita nuestro micrositio Sin Moño y Sin Bolsita, Por Favor.

Apreciable lector:

A nombre del equipo de la Dirección de Educación Ambiental de la SEDEMA, te deseamos Felices Fiestas y que el próximo año esté lleno de éxitos basados en decisiones de consumo cada vez más informadas. ¡Esperamos seguir contando con tu preferencia!
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18 Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre. Estrategia y plan de acción para la conservación y uso sustentable de la biodiversidad de la Ciudad de México. GCDMX-SEDEMA. Disponible en: bit.ly/2yiXKOv
19 Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Disponible en: bit.ly/1Hzz5TI
20 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Disponible en: bit.ly/2fJtroI
21 Castillo-Castro, B. 1996. Evaluación de la población del Mexclapique en el lago Nabor Carrillo. Estudio sobre la calidad del agua e impacto ambiental.
22 Huidobro, Valencia, Espinosa y Álvarez. 2017. Peces: La biodiversidad en la Ciudad de México. En: La Biodiversidad en la Ciudad de México, Edition: 1ª edición. Chapter: Sección 6.3. Diversidad de vertebrados, Editores: CONABIO/SEDEMA, pp.376-382.
23 Ídem.
24 Hernández-García, C. 2017. ¿Comprar o no comprar? ¿Comprar o no comprar? El consumo bajo la lupa En: Revista, ¿Cómo ves? UNAM, No. 224.

 

 

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