CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

Septiembre es el mes de las fiestas mexicanas: cenas, ferias, festivales y un sinfín de tradiciones que reflejan parte de la esencia de nuestra cultura, dedicadas a preservar la memoria y la historia de un país. 

En plazas y espacios públicos, con actos cívicos y celebraciones en todo el país, la noche del 15 de septiembre de cada año se realiza la fiesta nacional más importante desde 1810, dedicada a celebrar nuestra independencia. Definitivamente, rendir honor a estos acontecimientos merece una gran celebración, sin embargo, hay cuestiones que debemos considerar a la hora de festejar. 

 

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando piensas en fiestas patrias? Comida, bebida, coloridos adornos y envolturas, serpentinas, maquillaje, sombreros, globos, juguetes de plástico y pirotecnia… ¿Te has puesto a pensar cuántos de estos productos terminarán en la basura al día siguiente y qué consecuencias puede traer esto al medio ambiente?

Al analizarlo, todo tiene sentido. A veces, en nuestro deseo de festejar, pasamos por alto que la mayoría de las cosas serán desechadas apenas se apaguen las luces. Pensemos en el caso de los platos y vasos de unicel. Son populares en las fiestas porque son económicos, pero la contaminación que producen no es barata para el planeta. Algo tan simple como usar tu vajilla puede evitar generar montones de basura. 

Si no tienes otro remedio que usar desechables, asegúrate de que sean biodegradables. Existen varias marcas que promueven el consumo de productos sustentables en la CDMX. Basta con buscar en internet “productos sustentables” o “desechables biodegradables” para encontrar un sinfín de opciones.

¿Sales a dar el grito? Puedes pedir tu comida sin bolsas, sin popotes y sin desechables. Las pelucas, el maquillaje, las matracas y las cornetas sirven para el siguiente año, ¡no los tires! Revalora la compra de productos excesivamente empacados y elige lo hecho en México. 

Si tu plan es quedarte en casa con la familia, ¿qué tal cocinar entre todos y así comenzar con la convivencia desde los preparativos? ¿U obsequiar dulces tradicionales comprados a productores mexicanos, como los que se hacen en Xochimilco? ¿Qué tal que en lugar de bebidas embotelladas, preparan aguas frescas de jamaica o de limón con chía? En todo caso, opta por las bebidas retornables o de vidrio y fíjate que tus residuos vayan separados. Recuerda que el cartón, papel, vidrio, plástico y metales se pueden reciclar si los colocas en el bote correcto. Y si te sobra comida, un gran gesto sería compartirla con los que menos tienen.

También debes saber que durante los meses cálidos u otoñales aumenta la probabilidad de incendios por pirotecnia y por globos de cantoya. Además de riesgos para la salud y quemaduras, estos productos generan contaminación atmosférica y auditiva. ¡Evita accidentes! Denuncia al 911 los lugares clandestinos donde se fabrican o se venden cohetes.

Recuerda que tú tienes el poder de decidir. Elige los productos y servicios no sólo con base en su precio, sino también por su calidad, impacto ambiental y social. ¡Que siga la fiesta! Arma tu noche mexicana, hazla ambientalmente responsable, sácale una foto y compártela en nuestra página de Facebook.com/EducacionAmbientalCDMX

 

  

La capa que nos protege, ¿hay un agujero en el cielo?

En la Europa medieval, la capa era la prenda más común para el frío. Y cómo no asociarla con los trajes de superhéroes y magos en el cine o las historietas. Hoy es más raro usarla en nuestro atuendo diario, sin embargo, hablando de otro tipo de capas, hay una especialmente importante para todos los seres vivos: La Capa de Ozono.

Muy alto, en una región de la atmósfera entre 15 y 50 kilómetros de altura, se encuentra una concentración de ozono (O),  gas que actúa como filtro solar y protege la Tierra de la potente radiación ultravioleta (UV). Sin esta capa, los rayos UV provocarían quemaduras de Sol más severas a nuestra piel e incluso cáncer; nuestro sistema inmunológico se expondría directamente a la acción de varias bacterias y virus, y nuestros ojos serían más vulnerables a sufrir cataratas1,2.

A mediados del siglo pasado, los clorofluorocarbonos (CFC’s) eran un compuesto químico que podías encontrar básicamente en cualquier refrigerante, spray y aerosol3. Se creían inofensivos porque aparentemente no reaccionaban con nada, pero en los años 80’s, los científicos empezaron a acumular pruebas de que eran destructores de ozono, formando lo que conocemos como “agujero de la Capa de Ozono”. 

Pero, ¿hay realmente un hoyo encima de nosotros? En realidad no. Esa idea se refiere al adelgazamiento o disminución de la concentración de ozono en la atmósfera, que se hace más evidente sobre la Antártida, en el Polo Sur. Aunque no vivamos allí, las emisiones de CFC´s viajan a través de las corrientes de aire, cuyos efectos se agravan especialmente cuando es primavera y la luz solar favorece las reacciones que dañan la Capa de Ozono. 

Fue hasta después de muchos años que, afortunadamente, esta amenaza se pudo combatir con investigación científica y acuerdos políticos y económicos internacionales. En 1987 varios países firmaron el Protocolo de Montreal, en el que se comprometían a reducir y/o sustituir la producción de CFC’s en la industria4

La NASA señaló en un comunicado de prensa que si no se hubieran firmado dichos tratados, dos terceras partes de la capa habrían sido destruidas y apenas cinco minutos de exposición al Sol nos habrían causado quemaduras en la piel. Aun así, se estima que nuestra capa se regenerará por completo alrededor del año 20506.

México se distingue como uno de los países con mejor desempeño en el cumplimiento de los compromisos en el marco del Protocolo de Montreal4. Por ejemplo, actualmente todos los refrigeradores, aires acondicionados, aerosoles y espumas comerciales ya no utilizan CFC’s, de manera que se ha reducido casi hasta cero su emisión y sólo se permite un pequeño porcentaje de uso esencial, como los inhaladores para asma. 

Sin duda, estamos a tiempo de tomar conciencia y adoptar medidas para revertir sus efectos. ¡Comienza este 16 de septiembre!, fecha que la ONU decretó como el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono7. ¿Cómo puedes hacer frente a esta situación? Evita comprar extintores de halón o hidrocarburo halogenado, da mantenimiento a refrigeradores y al aire acondicionado para evitar que emitan CFC´s, apaga la calefacción cuando no la uses; utiliza luces de bajo consumo –(por ejemplo los focos LED), y asegúrate de llevar tu refrigerador viejo al Reciclatrón  para reciclarlo adecuadamente.

_________________________________________

 1.- Misterio en la capa de ozono. NASA ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/05sep_ozonelayer 

 2.- Destruyendo nuestro escudo. Revista ¿Cómo ves? UNAM comoves.unam.mx/assets/revista/99/aquiestamos_99.pdf 

 3.- Aumenta agujero de la Capa de Ozono. Revista ¿Cómo ves? UNAM. comoves.unam.mx/assets/revista/14/rafagas_14.pdf 

 4.- Protocolo de Montreal. www.semarnat.gob.mx/temas/agenda-internacional/protocolo-de-montreal

 5.- NASA ciencia.nasa.gov/ciencias-especiales/29mar_sage3

 6.-  Agencia Espacial Europea (AES) www.comoves.unam.mx/assets/revista/96/rafagas_96.pdf

 

 

Miscelánea ambiental 

 

 

Vainilla mexicana, un legado de sabor

Pocos lo saben: la vainilla tiene su centro de origen en la región Totonaca de Papantla, Veracruz8. Su embriagante aroma es tan delicioso que se utiliza en la industria del chocolate, helados, refrescos y perfumes. De hecho, es el saborizante más utilizado en todo el mundo9.  

Extraer la esencia de vainilla es una práctica artesanal que requiere meses de espera para cosechar la vaina y un laborioso esfuerzo de curación10; además preserva la biodiversidad pues sus flores son visitadas por un solo tipo de abejas (Euglossini), mientras que sus semillas son dispersadas por murciélagos10. Por desgracia, en México casi toda la vainilla que se consume es sintética, poniendo en clara desventaja a los trabajadores del campo y comunidades rurales ¡Fíjate en la etiqueta!, elige vainilla natural producida de forma tradicional. 

Consume local y conoce las técnicas de siembra para muchas especies aromáticas en nuestros Talleres de Huertos Urbanos. 

________________________________

 7.- Romeu, E. 1995. La vainilla: de Papantla a Papantla, el regreso de un cultivo. CONABIO. Biodiversitas 1:10-13

 8.-  La extraordinaria vainilla, un tesoro tropical. CONACYT centrosconacyt.mx/objeto/vainilla

 9.-  Soto Arenas, M. A. 2006. La vainilla: retos y perspectivas de su cultivo. CONABIO. Biodiversitas 66: 1-9.

10.- How bees help plants have sex? Fernanda S. Valdovinos. ed.ted.com/lessons/how-bees-help-plants-have-sex-fernanda-s-valdovinos

 

¿Por qué son importantes las abejas?

Las abejas son pequeñas trabajadoras cuya existencia es fascinante, pues ayudan a las plantas a reproducirse: Transportan sus granos de polen y las plantas, a cambio, les ofrecen alimento en forma de néctar11. Una labor vital que mantiene la salud de los bosques y la productividad de los cultivos12

 

Hoy, las abejas son responsables de casi una tercera parte de los alimentos que comemos13. Tanto es así, que los científicos creen que estos insectos podrían ser los animales más benéficos y de mayor importancia económica directa para el ser humano.

La próxima vez que veas una abeja volando, recuerda que no sólo nos da miel, sino que pertenece a una red compleja de polinizadores, fundamental para la reproducción de las plantas y muchos de los alimentos a tu alrededor ¡Conoce el Museo de la Abeja en nuestro CEA Ecoguardas y el Apiario Demostrativo en nuestro CEA Acuexcomatl

_________________________________________

 

 

 11.-  FAO. Punto de mira: siete frutas y hortalizas para las abejas. fao.org/zhc/detail-events/es/c/

  12.-  Mieles www.biodiversidad.gob.mx/usos/mieles/abejas.html

 

!Descansa tu auto un día!

Aunque muchas personas aman andar al volante, las grandes urbes como la Ciudad de México no se dan abasto con la creciente cantidad de automóviles. Por eso, este 22 de septiembre se celebra el Día Mundial Sin Auto, en el que el primer cuadro de la ciudad permanecerá cerrado a vehículos automotores, permitiendo el acceso a las calles únicamente a pie o en bicicleta13.

 

¡Deja el volante por un día! Prueba otras maneras más eficientes y menos contaminantes para desplazarte, como pedalear, usar el metro, metrobús o transporte colectivo, y cuéntanos ¿cómo te transportas en distancias cortas? Conoce las biciestaciones en la CDMX y el manual del ciclista urbano 

   

Adopción, mejor que comprar una mascota

Si bien no hay una cifra exacta, existen estudios que estiman que hay alrededor de 120,000 animales callejeros en la capital14 ¡Lamentable cifra!

Cuando compras un perro o un gato en una tienda, estás apoyando la reproducción de cachorros, cuando de hecho, ya existen muchos en las calles que necesitan un hogar ¡Ve a un albergue y adopta el que más concuerde con tu personalidad! Muchos a menudo ya incluyen vacunas y esterilización. Serás recompensado con mucha lealtad y otras expresiones de gratitud. 

 

Recuerda que una mascota no es un objeto que puedas desechar en unos cuantos meses, es un ser vivo que siente y tiene necesidades. Como decía Mahatma Gandhi: “Un país se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”. 

_________________________________________

 13.-  Como cada año, el Gobierno de la CDMX conmemorará el Día Mundial sin Auto con diferentes acciones cdmx.gob.mx/comunicacion/nota/conmemorara-gobierno-cdmx-dia-mundial-sin-auto-con-diferentes-acciones 

 14.-  Gaceta del Senado de la República con datos de la Secretaría de Salud del Gobierno de la CDMX senado.gob.mx/?ver=sp&mn=2&sm=2&id=50572 

 

sedema.cdmx.gob.mx