CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

¿Quién no ha tomado un té para aliviar un resfriado, o curar el dolor de estómago? El árnica, el epazote, la manzanilla o la ruda son algunos ejemplos de las plantas que utilizan las abuelitas o las mamás para ayudarnos a sentir mejor o al bien dormir. Pero, ¿qué clase de ayuda podemos recibir de las plantas?

 

México, como país megadiverso biológica y culturalmente, cuenta con una rica tradición en herbolaria desde la época precolombina. Esta tradición, aunada a los conocimientos botánicos introducidos por los conquistadores españoles, quienes transportaron plantas europeas y de otras lejanas regiones como Asia y África, hizo de nuestra medicina tradicional una mezcla multicultural. 

 

En realidad, decir que la medicina convencional es la única forma de tratar una enfermedad es incorrecto. Durante siglos los pueblos originarios de México han utilizado las plantas para tratar todo tipo de afecciones del cuerpo, desde enfermedades leves de la piel, o problemas digestivos comunes, hasta enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes, o el cáncer. Tanto es así, que hoy en día muchas líneas de investigación se orientan al descubrimiento de nuevas sustancias que contengan alguna propiedad terapéutica para el tratamiento de algún padecimiento. Pero, ¿cuáles son las plantas más utilizadas en la medicina tradicional mexicana?, ¿qué enfermedades curan?, ¿cómo se toman?, ¿cuentan con estudios científicos?.

 

Para abordar estos temas, platicamos con el Dr. Ricardo Reyes Chilpa, investigador del Instituto de Química de la UNAM, quien trabaja desde hace más de 20 años en esta área, y nos explicó que en nuestro país contamos  con cerca de 30,000 especies de plantas, de las cuales alrededor del 10% tienen propiedades terapéuticas; es decir, que poseen componentes químicos que nos ayudan a combatir diversas enfermedades o dolencias. La aceitilla, el ajenjo, el árnica, la flor de cempasúchil, el chicalote, la cola de caballo, la grañana, el epazote, el muizcle, la manzanilla, el toronjil, la trompetilla, el zapote blanco y otras 52 especies son las más usadas en la Ciudad de México. 

 

 

Estas plantas podemos encontrarlas de forma natural en los mercados rodantes de toda la Ciudad, sin embargo, es recomendable que desconfiemos de los “productos milagro” que dicen solucionar o combatir enfermedades (obesidad, diabetes, cáncer, alzheimer), o mejorar diferentes funciones corporales inmediatamente o en corto tiempo (perder peso, reducir el colesterol, regenerar el hígado). 

 

Desde el punto de vista de la ciencia, que se basa en evidencias, no existen ni los milagros ni las curas genéricas. Las leyendas como producto 100% natural o elaborado con base en una sustancia de origen natural, entre otros, no significan que el producto no provocará ningún efecto secundario.

 

La venta de estos productos fraudulentos que no sólo no nos curan, sino que representan un riesgo para nuestra salud, sigue en aumento, y se calcula en millones de pesos.

 

¡Mantente informado! Si te interesa saber más acerca de las plantas medicinales en México, te recomendamos escuchar una serie de programas que Rodrigo Reyes Pinzón y Ricardo Reyes Chilpa realizaron para Radio Ciudadana (radio 660 am), todos los martes a las 20 h, que también puedes escuchar por internet en Radio México Internacional.

 

O bien, visitar el Atlas de las Plantas Medicinales en México.

 

En el Pedregal, un anfibio en apuros.  

 

 

Algunas especies de ranas y sapos pueden habitar en todo el mundo, incluso en lugares donde hace mucho frío, o mucho calor. Pero ¿sabías que la ranita del Pedregal habita exclusivamente en la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, y en ningún otro lugar del mundo? 

 

Esta reserva del Pedregal se ha conservado a pesar del rápido crecimiento de la mancha urbana, lo que la convierte en la guarida de gran cantidad de animales y plantas, incluida la ranita, que actualmente encuentra allí su único hogar en todo el mundo. Gracias a su pequeño tamaño (2.5 cm o menos), esta ranita también es capaz de vivir dentro de los diminutos huecos y grietas de las rocas que se formaron por la erupción del volcán Xitle, hace más de 1600 años, por eso es conocida como “rana fisgona”. 

 

Antes de la llegada de los españoles, nuestros antepasados indígenas incluían dentro de sus dietas algunas especies de ranas. Hoy en día, lo que amenaza gravemente su existencia es la destrucción de su hábitat, lo que ha puesto a esta ranita en peligro crítico de extinción. 

 

Nuestro país ocupa el quinto lugar del mundo en diversidad de anfibios. Ahí radica la enorme importancia de cuidar a las especies que tenemos todavía, porque muchas no habitan en ningún otro lugar del mundo, lo que nos hace responsables de su existencia.

 

¡Celebremos el Día de la Tierra!

 

Dñia de la Tierra

 

El 22 de abril de 1970, se celebró por primera vez el día de la Tierra, el único planeta donde se ha demostrado que existe vida. 

 

¡Nuestro planeta es maravilloso!, y aún después de cientos de años de explotar sus recursos naturales, nos sigue brindando los bienes y servicios que cada uno de nosotros requerimos a diario. Sin embargo, surge una pregunta: ¿hasta dónde podremos explotarlo antes de llevarlo al límite de su capacidad? 

 

Ser parte del cambio no es tarea fácil, pero las tareas individuales y el trabajo en equipo son la única alternativa para salvaguardar el futuro de nuestro planeta y el nuestro. No comprar unicel ni bolsas de plástico, usar sólo el agua necesaria, reducir nuestro consumo de carne, usar menos el coche y separar adecuadamente nuestros residuos, son algunas acciones que podemos hacer a diario para hacer frente al calentamiento de la atmósfera que tantas repercusiones traen a nuestro planeta. Reflexiona y modifica tus hábitos de consumo. ¡Cuidémoslo!  

 

¡Plástico, plástico y más plástico!

 

 

El plástico lo utilizamos en nuestra vida diaria para casi todas las cosas. Está presente en los utensilios que usamos para cocinar, en los empaques de varios de nuestros alimentos y bebidas, en el equipo de cómputo con el que trabajamos, en la carrocería del coche, y un largo etcétera. Como verás, el plástico está por todos lados y lo usamos para todo. 

 

¿Sabías que al año utilizamos al menos 150 bolsas de plástico? Pero, ¿qué pasa cuando las desechamos?, ¿a dónde se van? La mayoría de ellas terminan contaminando la vía pública y espacios verdes, como parques, jardines y barrancas, otras llegan a tiraderos clandestinos y rellenos sanitarios, provocando contaminación del aire, suelo y cuerpos de agua.

 

El problema de los plásticos no se queda ahí, también contaminan espacios que ni imaginamos, como los mares, en donde las concentraciones de basura de este tipo van en aumento con el paso de los años. ¿Te imaginas el océano con más plásticos que peces? De acuerdo con un reporte publicado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) esto podría suceder en el año 2050 si continua el consumo desmedido y el crecimiento acelerado de la industria, que promueve el plástico como principal materia prima.

 

Menos peces, más botellas.

Hoy en día, por cada tonelada de este material existen cinco de peces; sin embargo, esta proporción podría ser más alarmante a mediados de este siglo, donde el desecho de plástico será mayor que el crecimiento de los peces, es decir, el número de peces podría disminuir en los océanos al ser invadidos por grandes cantidades de plástico. Se estima que la proporción de una botella que se tira en los océanos es equivalente al espacio de 5 peces, en 34 años la proporción será a la par, es decir, 5 botellas por cada 5 peces, ¿lo puedes creer? ¡Es muchísimo!

 

El uso del plástico se ha incrementado de manera alarmante en la fabricación de varios productos, como botellas para bebidas, vasos transparentes y de unicel, envolturas, garrafones, mangueras, cajas, entre muchos otros. Actualmente, existen más de 150 millones de toneladas de plásticos en los océanos y cada año al menos 8 millones de toneladas llegan a estos lugares, ¡esto equivale a tirar el contenido de un camión de basura cada minuto!

 

botellas pet

 

Por ello, es importante que contribuyamos en la solución de este problema poniendo nuestro granito de arena, ¿cómo? lleva tu bolsa de tela al mercado o centro comercial para hacer tus compras, adquiere productos que sean amigables con el medio ambiente y busca centros de acopio cercanos a tu hogar para enviar tus desechos plásticos a reciclaje; también participa en programas como Mercado de Trueque, en donde puedes intercambiar el PET por productos agrícolas de nuestra Ciudad. Si te interesa saber más sobre residuos plásticos, consulta Sin moño y sin bolsita por favor.

 

Y tú, ¿compras o adoptas? 

 

 

Además de ser el mejor amigo del hombre, en varios estudios se ha comprobado que el tener cerca un perro, un gato o cualquier otra mascota, puede ayudarnos emocional y hasta físicamente. Sin embargo, las ganas de tener una mascota solo son el primer requisito cuando queremos adquirir un animalito. 

 

Sacarlo a pasear, alimentarlo adecuadamente, asearlo, vacunarlo periódicamente, esterilizarlo, desparasitarlo y jugar con él, son sólo algunos ejemplos de lo que significa la adopción responsable. Recuerda, ¡un animal no es un juguete!, abandonar una mascota cuando envejece o se enferma refleja una conducta irresponsable. 

 

Según datos de la Secretaría de Salud, nuestro país ocupa el primer lugar en América Latina con la mayor cantidad de perros callejeros. Se calcula que en la CDMX existen al menos 1 millón 200 mil perros en situación de calle, aunque esta cifra podría alcanzar los 3 millones ¡y sigue en aumento! Esta lamentable situación representa además un serio problema de salud pública, pues sus heces son un foco de infección. ¿Ahora ves porqué es tan importante dejar de comprar y mejor adoptar una mascota?  

 

La próxima vez que quieras adquirir un animal de compañía, piensa si tienes las condiciones económicas, de espacio y tiempo para hacerte cargo ¡No fomentes la compra, mejor adopta!

 

sedema.cdmx.gob.mx