CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

En México se desechan más de 90 millones de botellas PET al año, lo que representa del 30 al 45% de la basura generada a nivel mundial. Pero, ¿qué es el PET? 

 

El nombre real de este famoso material es tereftalato de polietileno, que no es otra cosa sino un plástico derivado del petróleo. El problema es que al medio ambiente le toma ¡hasta 500 años en degradarlo! ¿Te imaginas? ¡Esto es como 7 generaciones después de que tú nacieras! 

 

Cuando bebes el contenido de una botella de PET, despreocupadamente la desechas en el bote de basura más cercano, y te olvidas del asunto. Pero lo que para nosotros es el fin de esa historia, para la botella su tiempo de vida apenas comienza. Déjame que te cuente…

 

 

 

Había una vez una botella de agua que fue desechada en un bote de basura, cuando llegó el camión recolector y se la llevó a un depósito de basura; esa botella junto con cientos de otras iguales, fueron separadas y limpiadas por los recicladores, para ser convertidas en enormes bloques. Más tarde, continuó su camino para ser triturada y para removerle todas las impurezas, quedando entonces convertida en sólo hojuelas. Luego, estas hojuelas se procesaron  hasta formar papel, hilos, pinturas, muebles, zapatos, e incluso más botellas, lo que permitió alcanzar un final feliz, o más bien el principio de su reuso.

 

Para que te des una idea,  con el reciclaje de  sólo 18 botellas de 500ml  se obtienen 1.80 m de tela, o lo que es lo mismo, una chamarra puede estar hecha con más de un 70% de plástico PET reciclado. ¿Quién diría que el PET se encuentra hasta en nuestra ropa? 

 

Muchos de los productos fabricados con  base en el  plástico PET reciclado son mucho menos intensivas en el consumo de agua, y mucho más resistentes, duraderas. Tristemente, en nuestro país sólo se recicla entre 5 y 8% de ese total. Pero por fortuna, hoy se ha podido dar a este plástico otros usos, por ejemplo, la fabricación de papel ecológico a partir de PET reciclado, que tarda tan sólo medio año en degradarse con la luz del sol. Sin duda, una idea brillante.

 

¿Sabías que el costo del agua embotellada es cientos de veces más elevado que si la hirviéramos o la filtráramos? Además, si las botellas de plástico se usan varias veces, liberan algunos compuestos químicos dañinos a nuestra salud, ¡y sin embargo, se siguen vendiendo y consumiendo por millones! 

 

Cuando no tengas más remedio que comprar una botella de agua, antes de deshacerte del envase de PET no olvides aplastarla, cerrarla nuevamente y tirarla en contenedores separados para desechos reciclables, así aseguramos que se vaya a reciclaje. 

 

Recuerda que siempre es mejor llevar tu cilindro de agua al trabajo, a la escuela o para hacer deporte, de esta manera ahorras dinero y evitas el consumo de este tipo de productos que generan más residuos. ¿No te parece una buena idea que, como seres consumidores que somos, reflexionemos en las montañas de basura que generamos antes de comprar? 

 

La nueva Norma de Separación y Reciclaje de Residuos (NADF-024-AMBT-2013)

 

Diariamente en la Ciudad de México y áreas conurbadas se generan más de 12 mil toneladas de desechos; esto equivale en promedio a 1.4 kg por persona al día. ¡Es muchísimo!, ¿no te parece?

 

Sin embargo, este volumen se podría reducir si hiciéramos un mayor esfuerzo en la separación de residuos, como lo hacen muchos países desarrollados. Ya que, gran cantidad de los desechos son reutilizables o reciclables y siguen teniendo un gran valor comercial como materia prima para elaborar nuevos productos.

 

En busca de una solución entrará en vigor una nueva Norma de Separación y Reciclaje de Residuos para todos los habitantes de la CDMX a partir de 2017 y su piloto iniciará este año. Bajo los criterios de esta Norma Ambiental, desde casa, debemos clasificar y entregar nuestros residuos en bolsas separadas (sin importar su color) al camión recolector, de la siguiente manera:

 

VERDE. Residuos orgánicos, son aquellos que se “echen a perder”. Por ejemplo: flores, pasto, hojarasca, restos de comida, productos lácteos (sin recipiente), cenizas, aserrín, huesos y carne, servilletas de papel usadas, heces de animales,  desechables degradables, etc.  

 

 

GRIS. Residuos inorgánicos con potencial de reciclaje, son aquellos que tienen las posibilidades técnicas, económicas y ambientales de ser reincorporados a un proceso o tratamiento para permitir su valorización. Por ejemplo: papel y cartón, plástico, vidrio, metales, textiles, maderas, envases, etc.

 

 

NARANJA. Residuos inorgánicos de aprovechamiento limitado, que por sus características y sus usos pierden o dificultan las posibilidades técnicas y económicas de ser reincorporados a un proceso para permitir su valorización. Por ejemplo: residuos sanitarios, pañuelos usados, papel de baño, preservativos, toallas sanitarias, cotonetes, curitas, pañales, calzado, hule, chicles, etc. 

 

 

MARRÓN. Residuos de manejo especial y voluminoso, los cuales son utensilios domésticos y muebles que se desechan al considerarlos inutilizables y que, por su tamaño o componentes internos, deben ser objeto de un manejo especial. Por ejemplo: electrodomésticos, electrónicos y eléctricos, pilas y baterías, radiografías, colchones, voluminosos, muebles, llantas, etc. 

 

 

TRANSPARENTE. Residuos peligrosos provenientes de fuentes distintas a los establecimientos comerciales, industriales o de servicios. Por ejemplo, aceite de autos, anticongelantes, combustibles, líquido para frenos, pinturas, barnices, selladores, insecticidas, medicamentos caducos, etc., así como contenedores vacíos o con residuos de esos materiales. 

 

 

Por su parte, las delegaciones tendrán el compromiso de avisar a los ciudadanos los días en que recogerán los residuos orgánicos, los inorgánicos con potencial de reciclaje, los sanitarios, los peligrosos, y los  de manejo especial. De esta manera se facilitará mucho aprovechar los materiales reciclables, asegurando que los orgánicos se conviertan en composta, los reciclables se aprovechen como materias primas para la fabricación de nuevos productos y, con estas acciones, reduzcamos el volumen de basura que se deposita en rellenos sanitarios.

 

¿Y qué hago con las pilas, focos y aceite…? 

 

Si no sabes qué hacer con algunos residuos como pilas, focos ahorradores, envases de tetrapack, o el aceite de cocina, a continuación te damos algunas alternativas que se encargan de darle un uso adecuado a los residuos para que no dañen el medio ambiente:  

 

 

Pilas: Distintos depósitos ubicados en toda la CDMX. Consultar directorio  

Residuos Peligrosos: Dirección de Gestión de Materiales y Actividades riesgosas, SEMARNAT, 56 24 33 96.

Focos ahorradores: Química Wimer, S. A. de C. V., 01 (55) 58 60 16 57

Llantas: Ingremex, 65 91 14 21

Unicel: DART de México, S. de R. L. de C. V., (52) 55 49 85 20 29

Aceite vegetal usado: Biofuels de México, S. A. de C. V., 20 00 26 27

Residuos de construcción: Concretos y Reciclados, 54 28 25 95

Envases de aceite automotriz: Consorcio Gasolinero Plus S. A. de C. V., 55 5262 3800

Centros de acopio cercanos a tu domicilio: 

http://www.sedema.df.gob.mx/sin-mono-sin-bolsita/images/infografias/planes_de_manejo_autorizados.pdf

 

17 de mayo: Día Mundial del Reciclaje. Cuando la basura nos alcance…

 

 

¿Te has preguntado a dónde se va toda la basura que tiramos? Si no realizamos una separación adecuada, los residuos pierden su valor y toda posibilidad de reutilizarse, acumulándose en espacios abiertos, contaminando el suelo, el aire, y el agua.  

 

Por eso, todavía más importante que fomentar el buen hábito de reciclar, es reflexionar en nuestros hábitos de consumo con el fin de reducirlos. ¡Este 17 de mayo es el Día Mundial del Reciclaje!

 

En el Mercado de Trueque, se pueden intercambiar residuos reciclables (papel, botellas de vidrio, cartón, latas de aluminio, PET, tetrapack y electrónicos) por productos agrícolas provenientes de zonas agrícolas de la CDMX.

 

El Reciclatrón, da un aprovechamiento sustentable a los residuos electrónicos y eléctricos, garantizando un tratamiento adecuado a través de procesos que no afectan al medio ambiente. 

sedema.cdmx.gob.mx