CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

No ves nada pero escuchas todo, te taparon los ojos y pusieron en tus manos un palo que cada vez que lo mueves causa estragos en más de uno. Alguien te toma de los hombros y te hace dar vueltas sobre tu propio eje hasta que pierdes la orientación y como si esto fuera poco, escuchas cantar a todos al unísono de “dale, dale, dale, no pierdas el tino…”, te preparas, mueves los brazos de un lado a otro, intentas alcanzar con la única herramienta que tienes en tus manos, pero sólo escuchas al viento romperse con cada uno de tus movimientos; antes de darte por vencido el palo choca con la piñata, el silencio apenas dura un par de segundos cuando los gritos estallan, con ellos las risas aparecen… ¡lo lograste, la piñata se desbarata justo arriba de tu cabeza!

Hace varios años romper la piñata era uno de los más grandes anhelos al llegar a una posada; salir con las rodillas raspadas compensaba tener las manos llenas de cacahuates, mandarinas, tejocotes, limas y cañas, ¿aún recuerdas esa emoción que te hacía sentir la piñata cuando eras niño? Hoy en día las cosas han cambiado, las piñatas ya no se parecen a esa estrella de 7 picos atiborradas de una extensa variedad de frutas, que han sido sustituidas por dulces de todos tamaños y sabores, chocolates y hasta juguetes.

 

 

Pero, ¿conoces el significado de las piñatas? Celebrar esta tradición tiene un sentido religioso, que representa la lucha del bien contra el mal y de los falsos deleites del mundo; por el contrario, la fruta simboliza la bendición y una buena oportunidad para disfrutar sabores de temporada que nos ayudan a prevenir enfermedades de manera natural y combatir el frío inclemente de esta temporada de invierno con un rico, aromático y recién salido ponche. 

Más allá de las creencias religiosas, celebrar con una piñata estas fiestas decembrinas nos da identidad y permite conservar nuestras tradiciones. Así que este año pongamos un poco de sabor de temporada a nuestro festejo, cuidando nuestra economía y apoyando el comercio justo en nuestra ciudad con una piñata tradicional.

¿Y tú, que le pones a tu piñata? Compártelo con nosotros en nuestra página de Facebook 

 Fotografia de piñatas por Angélica Portales bajo licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic License 

 

¡Sin moño y sin bolsita, por favor!

Se acerca la Navidad, la mejor época del año para muchos, es tiempo de dar y recibir amor a manos llenas, poner a prueba nuestra tolerancia y plantear nuevos propósitos o retomar aquellos que por alguna razón extraña no cumplimos este año. La lista de pendientes crece conforme la celebración se acerca, hay varias cosas que preparar y muchas que comprar, entre ellos los regalos. ¿A quién no le gustan los regalos?

Pero el regalo no viene solo, le acompañan una bolsa de plástico, unas piezas de unicel, una enorme caja de cartón y no contentos con eso, nos encanta envolverlo, ponerlo en una bolsa y terminar la decoración con un gran moño.

Por la emoción arrancamos toda la decoración que fue colocada con esmero, quitamos desesperadamente el moño, el papel, la caja de cartón, el unicel y la bolsa de plástico, ¡por fin! nuestra ansiedad ha terminado, hemos descubierto el anhelado regalo, pero ¿qué pasa con la decoración? Desafortunadamente la mayoría de ellos terminan en el bote de basura y durante esta época del año la compra de artículos aumenta y con ello los residuos.

 

 

¿Sabías que en Navidad nuestro consumo se dispara de manera desmedida? ¿Te has puesto a pensar cuánto se incrementan nuestros residuos en esa época? Los residuos de empaques y embalajes se elevan un 35% solamente en esa temporada. Y, por si fuera poco, con la cantidad de comida que consumimos, el peso promedio en las personas aumenta entre 3 y 5 kilos ¡sólo en temporada decembrina! ¿No crees que sea alarmante?

Otro dato importante que debes saber es que uno de los principales problemas ambientales en la producción de papel es el consumo de agua, y la generación de aguas residuales en el proceso de producción y blanqueo de la pulpa con que se produce el papel, y no olvidemos todos los árboles que se utilizan para su fabricación. Imagínate todos esos recursos naturales que se desperdician cuando el papel de regalo termina en el bote de basura. 

Utiliza materiales que tengas en casa para adornar tus regalos, así evitarás contaminar el medio ambiente y el derribo de muchos árboles. Recuerda, hay muchas opciones para dar esta Navidad, no sólo los obsequios materiales son apreciados, puedes regalar también un buen rato de compañía, una ida al cine, un paseo por algún parque de la ciudad, un picnic con tus seres queridos, un masaje, una ida al teatro, la lectura de un poema o incluso un libro electrónico. 

Un momento, un abrazo, un café o una sonrisa pueden ser de los mejores detalles que puedes obsequiar y no solamente la caja gigante que guarda el utensilio de moda, que a la larga resultará ser un residuo más. ¡Regala momentos, no cosas materiales innecesarias!

A nuestros lectores

La Dirección de Educación Ambiental te desea un feliz año 2016 lleno de amor y alegría. Recuerda las cosas materiales no hacen los mejores momentos, sino nosotros al compartirlos con nuestros seres queridos. 

¡Felices fiestas!

 

 

Día de las Montañas

Si aún no has decidido a dónde ir este fin de semana, aquí te damos una opción. Puedes aprovechar para conocer los hermosos paisajes naturales que se encuentran en nuestra ciudad, como el Parque Los Dinamos, el Desierto de los Leones o el Ajusco, y vivir una aventura extraordinaria al estar en contacto con la naturaleza. Este 11 de diciembre conoce la biodiversidad que habita en estos espacios y festeja el Día Internacional de las Montañas. ¿Te imaginas un recorrido por las faldas de alguna de las montañas de la Ciudad?

 

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