CULTURA AMBIENTAL                      



                                                                       
                                            

En la calle Querétaro, casi esquina con Medellín, podemos encontrar los locales variopintos que ofrece el Mercado Roma, que lleva el nombre de la colonia que lo cobija. Entre tantas cosas, vale la pena destacar lo atractivamente exótico de sus productos y, sobre todo, el proyecto que en su patio trasero se fragua a favor de la soberanía y seguridad alimentaria.

Una joven mujer bióloga, vestida de colores terrosos, nos da la bienvenida a su recinto que más bien parece un pequeño templo consagrado a la vida vegetal y al desarrollo de un proyecto de sostenibilidad urbana: Metro Huerto.

Metro huerto-Nuria Preciado

Sentados alrededor de una mesa de madera y embelesados por el fresco aroma y tonos verdes a lo largo y ancho del showroom, Nuria Preciado nos explica que el suelo es algo vivo y que se ve afectado por nuestras acciones cotidianas, sobre todo en la ciudad, en donde los niveles de contaminación son alarmantes. “No cultivaría nunca en un suelo de la ciudad” –dice mientras observa los sacos contenedores de distintos tamaños a nuestras espaldas y que hacen la función de macetas para los cultivos– “la idea es crear un suelo nuevo”.

Los contenedores son dispositivos de muy fácil manejo, adaptables a cualquier espacio y permiten un riego eficiente y la filtración del exceso de agua. Otro dato interesante es que están hechos de PET reciclado.

Estas macetas, colocadas en una versátil jaula de tendido, pueden ubicarse en distintas áreas en el hogar, ya sea en la azotea, terraza o traspatio. Para ello, el equipo de Metro Huerto acude a las casas de los clientes para realizar las observaciones y estudios necesarios y poder orientar a la gente acerca de los espacios adecuados para colocar el huerto en el domicilio, así como sobre las especies que se podrían plantar para su consumo; para ello también se apoyan en tecnologías digitales. Por ejemplo, a través del sistema Google Earth se realizan observaciones completas relacionadas con el asoleamiento de la zona en la que se pretende implementar un Metro Huerto. La luz solar es sumamente importante, por lo que no se recomienda tener los cultivos dentro de la casa.

Gracias a su experiencia en Educación Ambiental y Desarrollo Sustentable adquirida en España, su tierra natal, Nuria puso en marcha un proyecto que busca impactar de forma positiva en el ambiente de la CDMX y crear un modelo de negocio sostenible para una cultura de agricultura urbana, trascendiendo la subvención, y a favor de los ciudadanos en tanto potenciales hortelanos, a través de esquemas que respondan a sus gustos y necesidades, fomentando su soberanía alimentaria.

Dicho de otra manera, Metro Huerto es un sistema de cultivo capaz de generar una masa crítica de hortelanos urbanos, y su reto es motivar la generación colectiva de una nueva capa de biodiversidad productiva y urbana en la CDMX.

“Soy hija de agricultores, lo llevo en la sangre”, expresa Nuria con orgullo mientras nos explica que este proyecto surgió en colaboración con su compañera, Lily Foster, pero que en el presente se han sumado otros integrantes encargados de dar cursos, talleres y un acompañamiento puntual a los ciudadanos hortelanos para que éstos continúen la práctica y se familiaricen con los procesos de instalación y mantenimiento de los huertos caseros.

Si bien el equipo cuenta con especialistas de distintas disciplinas como biología, economía, agronomía, paisajismo o arquitectura, en Metro Huerto también se apuesta por construir una figura de hortelano urbano profesionalizado, creando una línea de empleo de perfil medio, apuntando siempre hacia un empoderamiento general de la ciudadanía en ejercicio de su soberanía alimentaria y de la salud.

Al despedirnos y dejar atrás los muros vegetales que se alzaban a varios metros del piso, una idea compartida por Nuria parecía seguir haciendo eco por entre las lechugas, fresas, chiles y otros frutos que iban brotando al igual que brota la inspiración: “es más que una moda”.

Sí, es más que una moda, es una forma de esperanza y podría convertirse en una forma de vivir.


Metro huerto-pared

 


Crónica de una muerte programada

Muchas empresas planifican de forma sistemática el fin de la vida útil de sus productos o servicios. Con esto, los empresarios buscan lucrar a costa de la sociedad y del medio ambiente, pues de esta manera mantienen un flujo constante de demanda de sus productos y del ingreso de capital a sus bolsillos.

En otras palabras, los fabricantes calculan el tiempo de vida de un producto o servicio, con la finalidad de que los consumidores continúen adquiriendo los mismos. Un producto duradero y de calidad no suele ser rentable para la industria.

A esta estrategia se le conoce como obsolescencia programada o planificada.

Para defendernos contra la obsolescencia programada contamos con un arma poderosa: nuestro criterio y razonamiento. La extensión de la vida de nuestros productos, a través de su mantenimiento, actualizaciones o reparaciones, va en contra de los intereses mercantiles. Para lograr hacer esto, también es importante realizar compras inteligentes, basadas en nuestras necesidades reales y en saber elegir productos y servicios duraderos y de buena calidad.

Es nuestra decisión construir, o no, una sociedad amigable con el medio ambiente y más justa con nosotros mismos. ¿Tú qué decides?


Obsolecencia programada

 


Reciclatrón en la Universidad Iberoamericana
20 y 21 de noviembre

El tratamiento inadecuado de los residuos electrónicos puede generar graves impactos ambientales, así como riesgos a la salud humana. Por ello, son considerados residuos de manejo especial.

Cuando los electrónicos y eléctricos en desuso se mezclan con la basura doméstica, algunos de sus compuestos pueden resultar peligrosos, como el cadmio, plomo, mercurio, entre otros.

Para evitar esta situación, puedes llevar tus residuos electrónicos y eléctricos al RECICLATRÓN que llevaremos a cabo los días 20 y 21 de noviembre en la puerta 10 de la Universidad Iberoamericana a partir de las 8 am.

Recuerda que puedes obtener puntos de Tu Ola y cambiarlos por diferentes premios y beneficios. 


Computadoras

 


Mercado de Trueque
9 de noviembre

Ven al Mercado de Trueque este 9 de noviembre y canjea tus restos limpios de PET, vidrio, aluminio, papel, cartón y tetrapack por productos agrícolas cultivados en la zona lacustre del Distrito Federal.

Recuerda que, respecto al vidrio, sólo podemos recibir botellas íntegras, es decir, que no estén rotas.

Te esperamos en el Bosque de Chapultepec a partir de las 8 am. Atrévete a reducir el impacto de la basura en tu ciudad e impulsa el desarrollo de los productores locales.


Canjeo de puntos MT

sedema.cdmx.gob.mx